UN ESPACIO PARA...

COMPARTIR LOS COMENTARIOS Y OBSERVACIONES QUE HACEMOS DE LAS PELÍCULAS QUE DISFRUTAMOS EN NUESTRO TIEMPO LIBRE. GENERALMENTE TIENEN COMO TEMA CENTRAL A LA MUJER Y BUSCAMOS UN TIPO DE CINE QUE NOS PERMITA ACERCARNOS AL SER HUMANO CON PRUDENCIA Y LEALTAD.



lunes, 27 de agosto de 2012

EL PIANO



"La voz que están oyendo no sale de mi boca, es la voz de mi mente.
No he hablado desde que tenía seis años. Nadie sabe por qué, ni siquiera yo...
Mi padre dice que es un talento misterioso que poseo y que el día que se me meta en la cabeza dejar de respirar, será mi último día. Hoy me ha casado con un hombre al que todavía no conozco. Pronto mi hija y yo iremos a su país para reunirnos con él. Mi marido dice que mi mudez no le preocupa. Esto es lo que escribe: "Si Dios ama a las criaturas mudas, ¿por qué yo no?" Bueno sería que tuviera la paciencia de Dios, pues el silencio acaba afectando a todo el mundo. Lo extraño es que yo no me considero silenciosa, debe ser a causa de mi piano... Lo echaré en falta durante el viaje".

Estos son los pensamientos de Ada McGrath (Holly Hunter) con los que se da comienzo a la película EL PIANO, marcada por la sensualidad y el maravilloso sonido de este instrumento. “Mi voz es voz del piano” lo expresa quien carece de habla, y su relación con el mundo se da a través de su hija y de la música. Y es el piano el único intérprete de su vida interior y la única manera de establecer contacto con la realidad. Porque con él y con su hija Flora (Anna Paquin) llega desde Escocia a una isla perdida en Nueva Zelandia en busca de un marido, Alistair Stewart (Sam Neill), impuesto por su padre. Es la segunda mitad del siglo XIX y por su piano debe dar una dura lucha para recuperarlo después de ser abandonado en la playa y ser vendido por su esposo a su vecino George Baines (Harvey Keitel). Por él llega hasta a su nuevo dueño quien a cambio de permitirle tener contacto con él y su música, se acerca a su cuerpo lentamente hasta terminar siendo parte suya. Por él debe enfrentar la furia de su marido y las consecuencias fatales de sus celos que la alejarán definitivamente de la isla, de su mundo y del mismo objeto centro de su vida, su piano. Ya no volverá a ser como antes. El piano se ha convertido en el eje de su vida y de toda su tragedia.

La selva, la bruma, el mar oscuro, el lodo, la soledad y las sombras ambientan esta película en la que la música desempeña un papel principal que permite darle voz a un mundo interior rico y cargado de belleza para los sentidos. A pesar de su encanto, todo se desarrolla en un ambiente tenso y hostil en el que la música permite liberar el alma de su protagonista para crear paz, desasosiego y un acercamiento al amor, tan lejano a ella como quienes la rodeaban -unos colonos aislados del mundo y sometidos a las inclemencias del clima-. No habla, su rostro es inexpresivo, su mirada es triste y demuestra aparente fragilidad, pero es una mujer fuerte que no necesita palabras ni gestos para tomar decisiones y expresar sus sentimientos. Asume también las consecuencias de sus actos y en el momento final cuando quiere desaparecer con su piano, logra cambiar el rumbo de su vida.

En 1993, EL PIANO obtuvo los Premios Oscar a mejor actriz (Holly Hunter), mejor guión original (Jane Campion, quien la escribió y la dirigió) y mejor actriz de reparto (Anna Paquin). Es de destacarse que fue la propia actriz principal quien interpretó el piano –con música de Michael Nyman - y quien dio clases de éste a la pequeña de 12 años que interpretó a su hija. Muchos otros premios recibió este drama romántico de 112 minutos cargado de gran intensidad.

viernes, 24 de agosto de 2012

LOS CORISTAS


—Yo no sé ninguna canción. 
—No te preocupes, yo te enseñaré.

Atendiendo ahora a nuestro interés por la temática musical, damos espacio a LOS CORISTAS, una película educativa que muestra cómo la música puede transformar un ambiente negativo y dar lugar a un espacio vital y creativo. Es lo que sucede en el internado francés de Fond L´etang que alberga a un grupo de niños llevados allí con la intención de ser reeducados. Es el año de 1949, después de la II Guerra Mundial cuando su director, el señor Rachin, se empeña en darles un manejo totalmente represivo ya que considera el castigo físico y la violencia emocional como la forma ideal de educar a estos niños, víctimas del abandono y de la descomposición familiar. El castigo se impone tras cada falta con el lema “Acción y reacción” y la humillación y el encierro son la respuesta a cada actitud infantil cargada de odio y de desconfianza hacia el mundo de los adultos. Por fortuna llega allí el profesor de música, Clément Mathieu, un hombre bueno que inicialmente es rechazado por los estudiantes, pero con sus respuestas y su actitud generosa hacia ellos, logra acercarse lentamente y producir el milagro de crear música y llenar sus vidas de alegría y optimismo. Sabe que “nunca nada está realmente perdido” y que la fuerza del amor puede encauzarse hacia lo artístico. Se convierte entonces en su aliado, capaz de protegerlos, y sin perder la autoridad porque está invadido de complicidad y respeto. Este logro cambiará para siempre la conducta de sus estudiantes, así su paso por la escuela parezca ser efímero y termine siendo alejado de ella.

“Sus miradas eran la muestra de su deseo de escapar, de construir cabañas a cielo abierto”.

En el 2004, su director Christhophe Barratier muestra en este drama de 97 minutos el poder del bien y del mal y como cada uno de ellos puede multiplicarse con fuertes resultados. Por fortuna, hay un peso grande en lo positivo. Resulta sencillo captar esta lección y entender cómo podemos ser factores de cambio, a pesar de las adversidades. Importante poder romper con un ciclo de constantes refuerzos negativos y aprender cómo se llega a educar con confianza, respeto y optimismo, dando una visión positiva de la vida. La música es, en este caso, ese agente de cambio en el grupo de alumnos inmersos en la pobreza y en múltiples dificultades, para llegar a ser parte de un coro que los cautiva, modifica su conducta y encauza sus intereses.  Difícil lograrlo hoy en día, pero puede hacerse con profesores como Mathieu, capaces de penetrar en este mundo globalizado con propuestas pedagógicas que permitan encontrar ese camino que posibilite el ingreso al mundo de hoy.  Vale la pena destacar también la eficacia del afecto y del reconocimiento social en el aprendizaje, tan necesarios para la construcción de la identidad.

"Jamás digas jamás. Yo, que juré olvidarme de la música para siempre....
Siempre hay cosas que intentar, nunca nada está realmente perdido". 

Una película bien dirigida, marcada por una tonalidad especial propia de un ambiente frío, triste e invernal y con una banda sonora magistral. El coro que aparece en ella fue grabado antes de la película por los pequeños cantores de San Marcos y es fielmente doblado por el grupo de jóvenes actores. El resultado, una película que sensibiliza y permite disfrutar de la música y de la presencia de muchos valores humanos. 

miércoles, 8 de agosto de 2012

EL SILENCIO ANTES DE BACH

“Bach es un compositor creado de la mano de Dios”. 
"Quien canta reza dos veces".                
                                 
“La música de Bach es una de las pruebas principales de que este mundo no es un fracaso”  Émile Cioran


La mirada lenta a un salón vacío donde al final puede verse una pianola de la que brota una música que marca el ritmo de su movimiento… El conductor de un camión, que tiene una virgen en su decoración, aparece con su ayudante interpretando música de cámara en su armónica… Un grupo de violonchelistas tocando un concierto de cuerdas para violonchelo solo en un tren que viaja ruidosamente a gran velocidad… Bach marcando el pedal de manera atlética en el grandioso órgano de una capilla… El hijo de Bach quien nos da una bella lección con su piano, recibe clases de su padre... Un hombre mayor disfrazado de Bach que guía a dos turistas en la ciudad de Leipzig… Un típico mercado de frutas, verduras, canastos, toldos, carne y sesos de ternera envueltos en las viejas partituras de “La pasión según San Mateo” -interpretadas por Mendelssohn muchos años después de Bach y con la intención de evitar su desaparición… Una coral de niños de la Escuela de Santo Tomás donde semanalmente dan recitales con la música de Bach… La demostración de este maestro alemán con las manos entrecruzadas al tocar el clavicordio a uno de sus clientes… Un jinete que se pasea elegantemente en su caballo al ritmo de la música de cámara… Una violonchelista semidesnuda frente a su instrumento, después de darse un baño en el que exhibe su escultural cuerpo… Un piano que se desliza lentamente y cae de manera estruendosa en el mar…

Esta y otras imágenes son captadas por el espectador de esta película quien visualiza un collage cargado de cuadros, al parecer sin mucha relación entre sí. Una película con nuevos lenguajes, nuevas formas de pensamiento y carencia de linealidad que cuesta entender ya que no hay coherencia en su relato. Nos cuestiona la falta de linealidad y esa desaparición forzada que se hace de un comienzo y un final de la historia que esperábamos encontrar. Difícil comprenderla desde unos conocimientos que manejan otra lógica, la orgánica no lineal. Esa lógica fragmentada que no se rige por la relación causa y efecto sino que marca la pauta de la naturaleza que es orgánica y va a diferentes espacios aprovechándose de cada uno de ellos. 

Sin embargo, nos guía Bach, uno de los tres grandes barrocos de la música clásica quien nos regala parte de su producción para homenajearlo y desentrañar su riqueza guardada durante cuatro siglos. Sonidos, ruidos, silencios, movimientos, colores, sabores, formas y texturas terminan haciendo una composición que recrea diferentes ambientes donde la música intenta hacer contacto con el discurso. Una música que viene de la razón, tiene ritmo, tiene escalas, tiene sentido. El resultado, una película experimental dirigida por el barcelonés Pere Portabella en el 2007, quien con una nueva estética auditiva y visual pretende conseguir en el espectador una "claridad explosiva" que va más allá de la expresión real de imágenes y sonidos. Una propuesta que cuesta entender, pero que nos aproxima a una forma diferente de hacer cine, de acercarnos a la realidad y, en este caso, a la riqueza musical de Johann Sebastian Bach. 

viernes, 3 de agosto de 2012

IRIS

“No somos felices sólo por ser libres, si lo somos. Ni por tener educación, si la tenemos.
Pero la educación puede ser el medio que nos permite descubrir que somos felices.
Nos abre los ojos, nos dice dónde hay placeres ocultos, nos muestra que tan sólo
 hay una libertad que tiene verdadera importancia: la de la mente.
Y nos da la seguridad, la confianza para recorrer el camino que esa mente,
nuestra mente educada nos ofrece”.

Tres personas en una protagonizan esta película que pretende mostrarnos la vida de la  librepensadora irlandesa y una de las mentes más brillantes de Inglaterra a finales del siglo XX, Iris Murdock. Una mujer que brilló en Oxford donde hizo su carrera de filosofía y continuó mostrando sin temor su carácter fuerte, su mente avasalladora y su espíritu libertino. La conferencista, la joven y la anciana Murdock se acercan a nosotros en una presentación alterna que va al pasado y regresa al presente para retratar la juventud y la madurez de esta reconocida filósofa y novelista, autora de 26 novelas y numerosos ensayos. Esto sin olvidar la presencia de John Bayley, un reconocido profesor de literatura de la Universidad de Barton, con quien vivió por 45 años y fue su apoyo incondicional en los dos últimos años de su existencia cuando tuvo que enfrentar la enfermedad de Alzheimer. Una historia de amor, un mensaje de vida y una muestra de la esencia humana.  

 “El amor verdadero tiene el sello de imborrable”.
“El amor es el idioma que todos entienden”.

Iris Murdock enseña con su obra y a través de su vida cómo ser libres y buenos, y cómo disfrutar del amor y encontrar la felicidad. Temas que van de la mano con la educación y con la importancia de la libertad de pensamiento. Conceptos que la escritora logra plasmar en su trasegar por el mundo con los más altos honores, pues con su esposo John Bayley da muestra de un amor conyugal sincero que puede enfrentar todas las dificultades y lograr superarlas. Juntos funden sus sueños y animan todas sus esperanzas. Juntos rescatan el concepto de matrimonio y comparten los momentos más felices y más difíciles de sus vidas. Juntos son capaces de sobrellevar una enfermedad que transmite la ausencia del mundo y destruye hasta lo más íntimo de cada ser. Porque entablan una lucha que tiene el precio de mantener la luz de esta gran mujer, así les cueste bucear en este mar de la memoria que termina siendo el mismo mar de la oscuridad. Bayley se convierte entonces en su salvador. Es quien le regala las palabras –su mayor y más valioso tesoro-  que ya no puede entrelazar y construye ese puente que ella necesita para salvarse. Finalmente, de su mano, Iris logra avanzar a esa otra estancia donde encontrará la paz. Duele verla, y es un dolor que acompaña a la soledad y al temor de no ser. Por fortuna, este miedo a la pérdida de la conciencia o casi muerte lo vemos compensado por el más grande amor, única forma de sobrevivir al dolor.

En 97 minutos podemos disfrutar de esta película inglesa del año 2001 protagonizada de manera magistral por Kate Winslet, Judi Dench -nominadas al Oscar a mejor actriz principal y secundaria- y Jim Broadbent, ganador del Oscar al mejor actor secundario. Su director, Richard Eyre, tuvo como base el libro Elegía a Iris escrito por John Bayley.  

martes, 24 de julio de 2012

UN MÉTODO PELIGROSO


Continuamos con un tema semejante al anterior y con una película de reconocimiento en el mundo cinematográfico contemporáneo. Fue nominada en el 2011 a los premios Mejor Película Europea, el Globo de Oro por el mejor actor de reparto, Viggo Mortensen, y el mejor actor británico, Michael Fassbender. Ellos interpretan a Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, y a Carl Gustav Jung, psiquiatra suizo y se acompañan de Keira Knightley que aparece como Sabina Spielrein, la paciente de Jung, psicoanalizada por él y convertida después en su amante. Su director David Cronenberg se basa en la pieza teatral de Christopher Hampton para mostrarnos la aplicación de las teorías freudianas en la etiología sexual de muchos de los problemas psiquiátricos que fueron debatidos entre los siglos XIX y XX. Vemos también la tormentosa relación entre estos tres personajes que terminan separándose y dando un nuevo rumbo al pensamiento moderno.


En un hospital psiquiátrico de Zurich, Jung, de 29 años, lleva a cabo un tratamiento psicoanalítico con su paciente Sabina, de 18, que presenta anorexia con  ataques violentos de histeria. Esta joven le confiesa el pasado tormentoso con su padre quien le propinaba severos castigos que la humillaban y, a la vez, le producían placer. Jung descubre la validez de la teoría freudiana que habla de relación entre los problemas emocionales y la sexualidad. Busca entonces apoyo de Freud y entablan una amistad a través de cartas y de algunos encuentros de utilidad para el seguimiento del caso, hasta que finalmente se alejan por la divergencia de opiniones. Jung se aparta de algunas teorías sexuales de su maestro quien da un manejo científico a todo su saber; al mismo tiempo cree en la intuición como parte del conocimiento, presenta muchas dudas asociadas con la represión y se despoja de prejuicios para disfrutar del placer. A su vez, Jung y Sabina que han terminado involucrados emocionalmente deben separarse tras muchas dificultades y dar paso a una relación diferente pues ella se ha convertido en médica, estudiosa también de las enfermedades mentales y más cercana a Freud. Es el año de 1913, en vísperas de la I Guerra Mundial. 

Una relación de tres personas, un método peligroso, donde se observa el intercambio de experiencias y saberes con vínculos sentimentales que alteran la relación de estos personajes de la historia. La ciencia y el psicoanálisis, así como las enfermedades mentales y los problemas sexuales son débiles e incompetentes frente a la presencia del amor. Todo un estudio sobre la relación mente-cuerpo, médico-paciente y deseo-felicidad acompañado de una ambientación y un vestuario que impactan por la fidelidad con la época y con la presentación de los personajes. 

martes, 17 de julio de 2012

EL DÍA EN QUE NIETZSCHE LLORÓ

“Los juicios de las personas son ventanas al alma humana”.
“Estamos más enamorados del deseo que del objeto sexual”.
“Si la amistad desapareciera de la vida, sería lo mismo que si se apagara el sol, porque nada mejor ni más dichoso, hemos recibido de los dioses inmortales”.
 “Nadie es tan desgraciado, como es el que se aspira a ser alguien y algo distinto, a la persona que es en cuerpo y alma”.
“El aislamiento existe sólo si se aísla, una vez se comparte se aleja”.
“A medida que la muerte se acerca se debe comprender el valor de la vida”
  “La muerte no da temor cuando uno ha consumido la vida”. 
                                                                                                                                                             Federico Nietzsche                  

Interesante el tema de esta película que, si bien los hechos descritos en ella no se basaron en la realidad, muestra un acercamiento muy grande al pensamiento de cada uno de los personajes protagónicos: Friederich Nietzsche (Armand Assante), Joseph Breuer (Ben Cross) y Sigmund Freud (Jamie Elman). Está basada en la obra del psicoanalista norteamericano y destacada figura dentro del campo de la psicología existencial, Irvin D. Yalom, quien simula el encuentro entre el filósofo revolucionario alemán, el médico-fisiólogo-psicólogo austríaco, y el padre del psicoanálisis.

La obra, grabada en el 2007, transcurre en Viena, a finales del siglo XIX, cuando la escritora alemana de origen ruso, Lou Andreas Salomé, visita a Breuer con el fin de buscar una ayuda para Nietzsche. Este filósofo, que presenta una profunda melancolía e ideas suicidas, será grande a percepción de la escritora que ya conoce sus libros. Breuer acepta psicoanalizarlo sin que él lo sepa bajo las nuevas teorías y el apoyo de Freud, su joven alumno de apenas 24 años. Su  intención es curarlo mentalmente, y se establece entre ellos una desconocida amistad que, para sorpresa de ambos, termina hallando la cura a los males de Breuer.  Es cuando aparece la palabra como la salvadora que permite aflorar del inconsciente los deseos reprimidos. Así cada uno va depositando en el otro sus propias limitaciones y dificultades hasta encontrar un sentido a la vida y buscar un verdadero refugio en la amistad. Males como la lujuria y las fantasías sexuales del médico por la paciente Bertha Pappenheim (el caso de Ana O) y el amor frustado de Nietzsche por Lou Salomé parecen hallar su solución. Entra en juego el valor de la catarsis, tratando de hacer consciente lo inconsciente y de expresar libremente las emociones y sentimientos de cada uno de ellos. Finalmente Freud y Breuer van perfeccionando conceptos valiosos para la creación del psicoanálisis, Breuer descubre la genialidad de Nietzsche, y este gran filósofo tiene elementos de peso para la creación de su máxima obra “Así hablaba Zaratustra”.

Este drama de producción americana y dirigido por Pinchas Perry logra mostrarnos la actualidad que revisten los pensamientos de este librepensador en la filosofía moderna. Un Nietzsche, que según muchos comentaristas, acaba siendo más real que el de los biógrafos; un Nietzsche menos huraño y solitario, y más esforzado por superar su enfermedad y su locura. Todo esto sin olvidar la mirada que la película le da al psicoanálisis en su etapa inicial y a la biografía de personajes que han dado luz a la cultura occidental de nuestro tiempo. Son 105 minutos que nos permiten estar más cerca de la mente humana y de la conciencia.

lunes, 16 de julio de 2012

LA PIEL QUE HABITO


«Es una historia durísima de venganza, con chicos y chicas y un personaje muy diabólico que me está costando ponerme en su piel». Almodóvar


Volvemos a Almodóvar y esta vez con su última obra LA PIEL QUE HABITO, nominada en este año al premio Oscar como Mejor Película Extranjera. Ha recibido muchos premios, entre ellos cuatro premios Goya y el Bafta británico a la mejor película extranjera. Está basada en el argumento de la novela “Tarántula” de Thierry Jonquet y musicalizada por Alberto Iglesias y por Concha Buika con aires flamencos. Cuenta con una decoración especializada en las figuras humanas de Juan Gatti, y en las esculturas de la artista Louise Bourgeous. Almodóvar, en 117 minutos, con una excelente fotografía y una música bien adaptada nos da una muestra de su gran amor a la pantalla en una cinta catalogada como drama, ciencia ficción y de terror.

Transgénesis con seres humanos es la palabra clave en esta película donde el Dr. Robert Ledgard (Antonio Banderas), un reconocido cirujano plástico, acude a todo lo que le proporciona la terapia celular para su experimento. Su esposa ha fallecido, víctima de un accidente automovilístico que le destruyó toda su piel, y necesita ahora experimentar en cómo hubiera podido salvarla. Desea crear una piel capaz de responder a las caricias y resistente a todo tipo de agresión. Y encuentra en quien aplicar su nueva fórmula. Es precisamente su mayor enemigo, a quien considera acaba de asesinar a su hija, el elegido para su máxima prueba. Intenta actuar como un Dios y sin temores éticos de ninguna clase, poco a poco va modelando en su laboratorio o sala de operaciones a su nueva figura. Aparece entonces una nueva imagen, Vera (Elena Anaya), quien después de un largo periodo de adaptación será la encargada de poner a prueba la capacidad de la apariencia externa sobre los sentimientos íntimos del ser humano.


Muchas de las ilusiones de la época de Frankenstein y de las confusiones morales y religiosas del siglo XIX y XX, ahora son realidad. Vemos en esta película cómo se ingresa a los caminos de Dios o se juega con la ética para intentar crear un nuevo ser humano, después de un cambio de sexo y de la aplicación de muchas técnicas para lograr en él la perfección. Toda una reflexión sobre el cuerpo y una alegoría a la cirugía plástica y a los cambios que produce en ese ser que cada día manipula a su antojo. Aparece Almodóvar con un tema diferente en el que juega con los avances de la ciencia y sus peligros, a la vez que hace una reproducción de las familias disfuncionales y estudia la identidad de las personas, el dominio de su cuerpo y de su sexo. Coincide, eso sí, en el manejo de la venganza, el deseo, la tensión psicológica, la violencia y el travestismo presentes en sus películas.  

La piel que habito, como un límite del territorio entre lo de adentro y lo de afuera, de esa fisionomía que habla de nuestra identidad, aparece ahora como un viaje sin retorno del que su protagonista no puede regresar. Ha sido violentada a través de un proceso irreversible ejecutado por su peor enemigo. El camino parece ser la destrucción, la venganza. Por fortuna, quedan aún sus sentimientos. 

domingo, 8 de julio de 2012

TRILOGIA DE LOS COLORES: AZUL

“Azul es la obra de un genio. Un cineasta comprometido, capaz de poner tela juicio los ideales más asimilados por la sociedad moderna, a través de la experiencia única de su mirada al interior del alma humana”.
Javier Ballesteros


Azul es la libertad asumida como un derecho y como un deber. Azul es el deseo de vivir libre, sin ataduras, de ser lo que se quiere ser. Azul es la opción de construir una memoria y al mismo tiempo de liberarse de ella. Azul es esa relación constante entre la vida y la muerte, entre la soledad y la compañía de los otros, entre el amor y el odio, entre la luz y la oscuridad. Azul es la música con pocas palabras, llena de emociones y de variados sentidos. Azul es esa rabia que devora las entrañas y prefiere refugiarse en el silencio. Azul es el sonido del dolor apaciguado por el contacto con el agua y la misma soledad. Azul es un poema íntimo y callado que busca refugio en lo profundo del alma. Azul es el color del agua y de la piscina donde Julie vierte su angustia, son los vidrios de las ventanas, los cristales del móvil, las luces de las lámparas, el edificio, la habitación, las puertas, el cielo, el anochecer y todo el ambiente cargado de tristeza. Azules son los sentimientos y los anhelos de quien padece una verdadera pena, pero debe renacer y convertir sus recuerdos en experiencias de vida. Finalmente azul es el color de la calma y de la esperanza.

“En cierta manera, el amor es contradictorio con respecto a la libertad. Si amamos, dejamos de ser libres, nos volvemos dependientes de la persona que amamos” (…) “La libertad es imposible. Aspiramos a la libertad, pero no la conseguimos”.    Krzysztof Kieslowski

Azul es la primera película de la Trilogía de los colores que apareció en 1993 representándonos la libertad. Su director Krzysztof Kieslowski, con una música especial y con poco lenguaje, llega a nosotros para darnos un verdadero goce a los sentidos. Su protagonista Julie es Juliette Binoche quien en 98 minutos se hace presente por los senderos más profundos del alma. Sorpresivamente pierde a su hija Anna de 5 años y a su marido Patrice, un compositor famoso, en un accidente automovilístico. Ella, por su parte, sobrevive después de un largo periodo de recuperación en el que ha intentando suicidarse. Parece no querer vivir puesto que manifiesta un rechazo a todo lo que la rodea e inicia un doloroso episodio de duelo. Hace entonces un recorrido solitario por su vida anterior destruyendo las notas del último trabajo de su marido -una pieza clásica inacabada que iba a ser interpretada como "Canto por la Unificación Europea"-, y, como un ser anónimo, evade todos los privilegios de los que gozaba en su mundo anterior. Busca entonces enterrar heridas, liberarse de todas las cargas del pasado y descubrir su mundo para comenzar una nueva vida. Sola se enfrenta a su camino recorrido del que queda la fama musical de su esposo, su concierto aún sin terminar y una amante inesperada con una hija por nacer. Aparece entonces, Olivier, un eterno enamorado de Julie, quien se acerca a ella buscando su ayuda para finalizar la pieza musical. ¿Será ella la compositora? ¿Qué pasará con sus inesperados hallazgos? ¿Hallará su paz interior?

     

“No se puede renunciar a todo. Siempre hay que quedarse con algo”

Una invitación a reflexionar sobre el pasado y cómo encontrar la propia libertad. Una obra con una excelente banda sonora interpretada por Zbigniew Preisner, una fotografía bien lograda y silencios muy significativos que hacen de Azul toda una reproducción del dolor. Dolor por una pérdida irreparable y su conflicto interno que parecen difíciles de superar, pero su protagonista debe hacerlo, enfrentándose a sí misma y borrando los recuerdos del pasado en un proceso de reconfiguración y de cambio. Solo así podrá asomarse a su libertad interior, a su propia soledad. Una película que sorprende por la sensibilidad de su director para llegar al interior del ser humano sumido en el dolor y para buscar caminos que lo lleven a su liberación. Duele entonces la temprana desaparición de Kieslowski, acontecida dos años después del estreno de Rojo.

sábado, 23 de junio de 2012

TRILOGÍA DE LOS COLORES: BLANCO



“Blanco es una película sobre la Igualdad entendida como contradicción. Entendemos como concepto de “Igualdad” que todos queremos ser iguales. Pero pienso que esto es absolutamente falso. No creo que nadie quiera realmente ser “igual”. Todo el mundo quiere ser “más igual”. Hay un dicho en polaco: Están aquellos que son iguales y aquellos que son “más iguales”. Krzysztof Kieslowski


Esta segunda película de la trilogía de los colores, en la que Blanco significa igualdad, fue desarrollada en Francia y Polonia en el año de 1993, con una duración de 92 minutos. En ella vemos a su protagonista Kieslowski (Zbigniew Zamacjowski), un peluquero polaco, azotado por un amor enfermizo que lo lleva a vivir muchas dificultades y a cometer muchos errores. Está casado con Dominique (July Delpy), una hermosa mujer francesa, que lo obliga a huir de su lado con el argumento de que su matrimonio no ha sido consumado. Queda entonces solo, sin dinero y, como un inmigrante abandonado, termina dejando Francia y buscando refugio en su patria. Allí es acogido por su hermano y con el apoyo de él y de su amigo Micolaj (Janusz Gajoz) sale adelante y en poco tiempo es un exitoso negociante. Su intención ahora es recuperar a Dominique quien rehuye a sus llamadas y se niega a atenderlo. Recuperarla será una tarea difícil, pero tratará de hacerlo buscando igualar la actitud de su exmujer, así exteriorice su locura y sus deseos de venganza.

Blanco es la igualdad que asume su papel desde la desigualdad y que debe estar por encima del poder y del dinero. Blanco es la ausencia de sentimientos que impiden el desarrollo de relaciones dignas y constructivas. Blanco es esa búsqueda del sentido de la vida que se debe imponer para evitar llegar a depresiones profundas que sí llevan al caos y a la perdición. Blanco es la condición humana movida por emociones donde la obsesión y la locura son el castigo del amor. Blanco son los puentes, la nieve, el cielo, las calles, las palomas que emigran, las imágenes de la boda, el auto de Dominique, la estatuilla que Karol lleva consigo, los largos pasillos del metro... hasta los colores que aparecen opacados. Blanco es Polonia que sale del comunismo y entra a la democracia en la nueva Europa, después de la caída del muro de Berlín. Por consiguiente, Blanco es este nuevo país capitalista que termina imponiendo al poder y al dinero como eje de su destino, así como Dominique y Carol que terminan siendo prisioneros de sus deseos.

Un drama que simboliza hasta dónde puede llegar la condición humana con sus obsesiones, su inseguridad y sus experiencias negativas. Al mismo tiempo manifiesta cómo las leyes de un país pueden llevar a quienes no pertenecen a él, a situaciones de marginamiento y total abandono. Es todo un derroche de orgullo y de poder, combinados con venganza, que impide la realización del deseo amoroso y la construcción de unas vidas en un plano de igualdad. Nuevamente su director Krzysztof Kieslowski nos da una visión del ser humano llena de contradicciones en una sociedad injusta con sus ideales revolucionarios.

miércoles, 20 de junio de 2012

TRILOGÍA DE LOS COLORES: ROJO


Blanco, azul y rojo son los colores de la bandera francesa que motivaron al productor y director polaco Krzysztof Kieslowski para la realización de la Trilogía de los colores. A través de ellos examina los ideales revolucionarios franceses donde el azul significa libertad; el blanco, igualdad y el rojo, fraternidad. Tres colores que muestran los valores políticos desde la bandera y desde la misma cotidianidad ya que son los valores guía de los derechos humanos. Empecemos nuestro recorrido por el último de ellos.

Valentine: ¿Cómo arreglar el mundo?
El juez: Basta con que sea usted misma.

Rojo es la historia de Valentine (Irene Jacob), una joven estudiante y modelo que trata inútilmente de llevar una buena relación con su novio, y el juez Joseph Kern (Jean-Louis Trintignant), un hombre solitario y ya retirado que dedica su tiempo a espiar las llamadas telefónicas de sus vecinos. Se conocen porque ella atropella a su perro y va a su casa buscando reparar su falta. Allí encuentra a un hombre huraño y desesperanzado que poco le importa lo sucedido y debe usar sus armas como la calidez y la fraternidad para llegar a él y cambiarle el color a su vida. Se teje entre ellos una amistad que los acerca, los descubre, les permite compartir sus penas y empezar a mirar el mundo con optimismo. Así, mientras Valentine representa la esperanza y muchos valores que el juez poco a poco va recuperando, éste le brinda una claridad en sus ideales y toda su confianza. Sin embargo, cuando ella viaja a uno de sus desfiles y él le promete que la verá por TV, se encuentra con la tragedia ocurrida en el Canal de la Mancha donde han naufragado cientos de pasajeros y solamente siete han sido rescatados. Uno de ellos es Valentine y el otro es su vecino Auguste, quien ha estado cerca de Joseph y de ella, pero que por circunstancias especiales no había conocido. Sólo ahora en el accidente, cuando parecen encontrarse, vemos al juez sonriente vaticinando un buen futuro para ellos.

“Tengo un creciente presentimiento de que todo lo que realmente nos importa somos nosotros mismos. Incluso cuando descubrimos a los demás, seguimos pensando en nosotros mismos”. Krzysztof Kieslowski

Rojo es la “fraternidad”, un sentimiento profundo que llega del alma y crea el gusto por estar juntos sin importar las diferencias de los participantes. Rojo es la solidaridad que se nutre del respeto, del amor y de la esperanza. Rojo es también la soledad, esa carencia de afecto y ese deseo de tener a alguien cerca para compartir con él los silencios, las miradas, los abrazos y el calor de su cuerpo. Rojo es el color del amor, del sufrimiento por el pasado en medio de la soledad y de la esperanza en un futuro pleno de energía. Rojo es esta relación entre generaciones diferentes que desata un apasionamiento capaz de acercarlos en el camino del aprendizaje, de la aceptación y de la ternura. Rojo son los objetos que rodean a los protagonistas: el auto, el bar, el teatro, la casa de Joseph, los avisos publicitarios, las cobijas, las cortinas, los labios… ROJO es esta obra maestra del cine europeo -Polonia, Francia y Suiza- sacudida de emociones y de esperanzas en un futuro mejor. Todo un regalo de optimismo en el ser humano, creado en 1994 y que en 99 minutos y con una excelente fotografía, nos recuerda cómo nos entrecruzamos sin darnos cuenta y cómo el amor logra finalmente tejer esa red entre los humanos.

lunes, 4 de junio de 2012

HISTORIAS CRUZADAS



"¿Qué se siente criar a un niño blanco cuando alguien más
está criando el tuyo?"

Esta película, cuyo nombre original es “The help”, está basada en la novela Criadas y Señoras de Kathryn Stockett y dirigida por Tate Taylor, ambos amigos desde la infancia y educados a orillas del río Mississipi. Obtuvo el premio Oscar 2012 por la mejor actriz de reparto, Octavia Spencer; al tiempo que Viola Davis estuvo nominada en la categoría de mejor actriz y toda la producción como mejor película.

Todo transcurre en Jackson, Mississipi, de los años 1960, cuando Skeeter (Emma Stone), de 23 años, llega a su pueblo después de finalizar su carrera de periodismo, con deseos de ser escritora. Su principal interés es conocer la vida de las mujeres negras afroamericanas que prestan el servicio doméstico a las grandes familias sureñas y darle visibilidad a través de su escritura. Se empeña en llevar a cabo esta tarea, pese a la respuesta negativa de sus amigas y conocidas, situación que desata un caos en la sociedad de este pequeño pueblo. Se enfrenta a ellas con la ayuda de las mujeres de color que tardan en vencer el temor de hacerlo, hasta que finalmente logran tener la capacidad de ir contra lo establecido para terminar contando su historia en muchas páginas donde acusan a sus patronas de un trato inhumano, sin ninguna consideración. Una gran alianza se crea entre ellas y son tres mujeres las que lideran esta actividad: Skeeter, Aibileen (Viola Davis), Minny (Octavia Spencer) quienes tienen la fuerza para ir más allá de los límites permitidos por la sociedad, sin temor a represalias y amenazas. El resultado muestra cómo son tratadas las mujeres negras dedicadas al servicio del hogar donde no se les reconoce como personas sino como objetos, cómo la carencia del respeto entre humanos desata una división tan grande que hace imposible la convivencia entre ellos, y cómo los prejuicios se imponen para marcar la diferencia y crear una sociedad más injusta, cargada de violencia.

Es un drama de 100 minutos donde se captan muchos momentos de la historia de Estados Unidos, desde 1925 hasta más allá de los años 60 cuando muere Kennedy, aparece Martin Luther King y se muestra una marcada injusticia social. También es una historia llena de esperanzas en la posibilidad de cambiar y de mostrar las razas en términos de igualdad como la prueba máxima del progreso humano. Difícil lograrlo, pero son válidas las intenciones del director de tomar la bandera de estos ideales para motivar su defensa.

"Si puedes amar a tu enemigo ya has obtenido la victoria"

martes, 29 de mayo de 2012

UNA SEPARACIÓN

“Dedico este premio a mis compatriotas, un pueblo que respeta todas las culturas y civilizaciones, más allá de las hostilidades y resentimientos”.
Con estas palabras recibe el director iraní, Asghar Farhadi, el premio Oscar por la mejor película extranjera 2012, UNA SEPARACIÓN, haciendo hincapié en lo que significa su cultura y buscando superar odios forjados por la política de Irán en sus relaciones con el mundo. Este merecido galardón, a los que se le suman otros como los Osos de Oro y de Plata en el Festival de Berlín, es todo un reconocimiento al cine de este lugar geográfico que lleva muchos años tratando de mostrar su realidad de manera cautelosa y metafórica. Ahora lo hace sin temores, dando énfasis a las contradicciones entre religión y ética, y entre tradición y modernidad; al tiempo que muestra fuertes conflictos a nivel familiar y social, en los que la mujer -en muchos casos- es excluida. Toda una historia dramática que expresa cómo asumen los conflictos los personajes iraníes de distintas clases sociales, cómo toman las decisiones y cómo evalúan su comportamiento, dando espacio al espectador para que también pueda ser parte de este juicio.
Simin (Leila Hatami) quiere divorciarse de Nader (Peyman Moadi) pues éste se niega a acompañarla en un viaje lejos de su país, con el ánimo de encontrar un futuro mejor para ellos y su hija Termeh (Sarina Farhadi) de 11 años. Su esposo es incapaz de dejar sus raíces y sobre todo de abandonar a su anciano padre que padece Alzheimer y debe estar bajo su cuidado. Por esos motivos, Nader -que queda con su hija- se ve en la obligación de contratar a una mujer que atienda a su padre mientras él va al trabajo. No es fácil conseguirla rápido y logra encontrar a Razieh, una joven que acude con su niña, situación que no es de su gusto. Tampoco es fácil aceptar que ella está embarazada, que supuestamente se ha robado un dinero y que ha descuidado a su padre quien aparece casi moribundo atado a una cama. Muchos incidentes se presentan entre ellos y surgen muchas dificultades para llevar a cabo la labor de cuidadora que termina en un caos donde la religión ejerce una gran influencia y la justicia muestra sus limitaciones.
Temas de diversa índole trae esta película: la verdad y la mentira, la responsabilidad con el anciano, el desempleo, la educación, el papel de la mujer, y el moralismo en una sociedad donde cada uno tiene una verdad a medias. Todo ello enmarcado por la religión que da una diferente interpretación a cada vivencia según la clase social de sus habitantes. Así encontramos a Simin que no quiere vivir en esta cultura y trata de acercarse al mundo globalizado que le proporcione cambios más parecidos a sus valores progresistas. En contraste, vemos a Razieh y a su familia encerrados en su conservadurismo religioso, sin educación y con miedo al castigo de Dios. Al mismo tiempo, hace su aparición Termeh, la hija inocente de los protagonistas que todo lo observa, expresando su deseo de mantener la unión familiar a pesar de las contradicciones de su medio. Esta es una película que pretende “explorar los códigos sociales y religiosos de la sociedad iraní contemporánea”, sin la intención de diferenciar lo bueno de lo malo, pero sí acentuando la diferencia de clases y los variados prejuicios existentes en esta misma cultura. Y Farhadi se atreve a hacerlo en una ciudad muy parecida a las occidentales, estrecha y agitada, cargada de contaminación, de diálogos y de conflictos. Son 123 minutos de gran intensidad.

domingo, 29 de abril de 2012

EL PADRE DE MIS HIJAS

La frase “La muerte no puede anular la vida” nos da a comprender la trama de esta película que deja un mensaje contundente en el sentido de que la vida sigue a pesar de las contingencias que se presentan. Como cuando aparece la oscuridad: se va la luz, pero vuelve. No es fácil entender la situación de su protagonista, Grégoire Canvel (Louis Do de Lencquesaing), un hiperactivo productor de cine artístico que parece tenerlo todo, pero se deje llevar por el fracaso financiero de su empresa y decide unir su vida a la negación de ésta. No es fácil aceptarlo en quien ama inmensamente a su mujer y a sus tres hijas, y busca la  felicidad cerca de ellas y del desarrollo de su parte sensible. Difícil entonces aceptar que este hombre inmerso en el mundo del cine, de familia industrial, se niegue a buscar su ayuda para salvarse y tras muchos intentos por salir adelante, abandone todo inesperadamente. Al final, el dolor y las deudas serán el legado de quienes se niegan a aceptar esta triste realidad. Familia, actores y espectadores parecemos quedar en el abandono.
Surge aquí la palabra fracaso anunciando el verdadero drama del señor Canvel. Un análisis de su psiquis nos permite concluir que a pesar de su derrota no tomó distancia de los problemas para encontrarse con él mismo, no abrió un espacio vital para él, no se agarró de lo mejor de su vida para salvarse. Muchas personas y en peores circunstancias han podido seguir adelante porque han empezado a creer en sí mismas a través de un pensamiento profundo. Han creído en el poder de la trascendencia de la vida y han encontrado una razón para existir. Su protagonista, como lo expresó el propio actor, se dejó invadir por la soledad y por el amor desmedido hacia el séptimo arte, privándose del valor de su propia vida. No tuvo un asidero para salvarse y fue vencido por su angustia.
Esta producción franco-alemana, cuyo director y guionista es la francesa Mia Hansen Love, de 31 años, recibió el premio especial del jurado en el Festival de Cannes 2009 y el Premio Lumiere 2010 en la categoría Mejor guión. Vemos en ella un buen manejo actoral, con giros dramáticos fuertes, buena música y excelente fotografía. Una película con presencia femenina que impacta y gracias a ellas se impone el valor de la solidaridad. Es también todo un homenaje al cine independiente, a la lucha de sus productores por salvarlo frente al poderío de las grandes empresas cinematográficas.

martes, 10 de abril de 2012

LA DAMA DE HIERRO

“Yo quería que mi esfuerzo hiciera al mundo diferente”.
“Te casaste con una mujer comprometida con el servicio público... Es el momento de devolverle la grandeza a la Gran Bretaña”.

Una biografía con cierta fidelidad histórica es el contenido de esta película. En ella vemos el liderazgo avasallador de una mujer de modesta cuna que llegó a ocupar el primer puesto del Reino Unido y traspasó los límites del poder hasta presentar su dimisión después de 11 años y medio. Muchos cambios vivió durante su mandato, la mayoría impopulares e intransigentes puesto que no concilió con nadie, pero pudo vencer todos los muros que la separaban de su clase social y de su esencia femenina para llegar a imponerse en un mundo gobernado por hombres. Así surgió Margaret Thatcher, La Dama de Hierro, llamada así por la fortaleza y la severidad demostradas en el manejo de la política social de la Gran Bretaña; la única mujer capaz de alcanzar ese puesto en su país y quien lo ocupó por más tiempo en el siglo XX. Ella se convirtió en una dirigente conservadora y defendió el libre mercado y el estado de bienestar de Inglaterra; sin embargo sumió a su país en una grave crisis financiera que en repetidas ocasiones lo paralizaron y lo llevaron a tremendas manifestaciones por la privatización de las empresas oficiales, el alto desempleo y los marcados impuestos que absorbieron a toda la población, hasta los más pobres “para que cuiden porque de lo contrario no les importaría”. Su golpe de gracia lo vivió con la recuperación de las islas Malvinas que le permitió congraciarse con su pueblo ya que recobró su confianza y logró reactivar la economía por algún tiempo. Estos hechos marcaron la historia de esta mujer durante los años 1979-1990 y en la película puede enfocarse en tres aspectos importantes: la cuestión de género, la cuestión política y cómo puede hacer duelo una mujer del carácter de ella.  Difícil su separación del poder y difícil también enfrentar su posterior soledad marcada por la ausencia de su esposo. Una interesante historia sobre el poder, el precio que se paga por él y más si se ejerce con dureza, y la vida íntima y familiar de quien lo administró, ya inmersa en el olvido por su demencia senil y por los mismos años. 
“Sí, la gente te odiará hoy. Pero te agradecerán por generaciones. O te olvidarán por completo y te arrojarán con la basura”.
Una película inglesa dirigida por Phyllida Lloyd que acaba de obtener el premio Oscar por la mejor actriz, Maryl Streep, y el mejor maquillaje. Su desempeño actoral, a los 62 años, ha recibido los mejores comentarios que hablan de una excelente representación de este controvertido personaje en la historia de la Gran Bretaña. Una cinta de verdadera polémica donde creemos que el verdadero equilibrio estaría en bajar la soberbia o sacar el hierro, pero no la barra. Ello nos obliga a pensar en un mundo cambiante, con políticas sólidas que se ejerzan con el tiempo y donde los hombres realmente empiecen a tener corazón y las mujeres razón.
“¿Sabía que uno de los grandes problemas de nuestra era es que somos gobernados por gente a la que le importan más los sentimientos que los pensamientos y las ideas?".

viernes, 23 de marzo de 2012

EL ARTISTA



Es nuestro deseo ver y analizar todas las películas ganadoras de los premios Oscar en este año. Empezamos con la producción francesa El artista que tuvo 10 nominaciones y fue ganadora de cinco de ellos: mejor película, mejor director, actor principal, banda sonora y vestuario. Muchos otros premios ha recibido y la convierten ahora en un éxito inimaginable tras muchos años de estudio y análisis de esta propuesta. Una historia sencilla considerada para muchos toda una postal de amor al cine mudo. Una comedia que en 100 minutos recrea el final de los años 20 donde nos muestra en blanco y negro un romance marcado por los cambios tecnológicos que hicieron revolución en la historia del cine. Vemos en ella a George Valentin (Jean Dujardin) desempeñando en el Hollywood de 1927 el papel de una gran estrella del cine mudo, pero la vida deja de sonreírle cuando aparece el cine sonoro pues queda opacado por éste. En forma paralela y en contraste con lo anterior, aparece la argentino-francesa Peppy Miller (Bérénice Bejo) una joven actriz y bailarina que poco a poco va alcanzando la fama hasta quedar convertida en una gloria del cine sonoro. Ambos se conocen y juntos comparten el ocaso de George y el despertar de Peppy hasta alcanzar, tras muchas dificultades, una vida en común alentada por el amor. 


-Tú y yo somos de otra época, George. Ahora el mundo habla. La gente quiere nuevas caras,
 caras que hablen. Ojalá no fuese así pero el público quiere carne fresca
y el público siempre tiene la razón.
-Soy la única persona a la que quieren ver. ¡No necesitaban que hablase!
Haz tus películas con sonido. Yo haré una gran película.
 ¡Y no te necesito para eso!

Su director, el francés Michel Hazanavicius, logra mostrarnos con pulcritud artística que no son necesarios los efectos visuales y multisensoriales, ni la tecnología cargada de violencia y bullicio, ni la tercera dimensión -tan propios de las producciones modernas- para lograr una película entretenida y seductora. La presenta con una música suave (de Ludovic Bource) y con sonidos moderados que resaltan la vida en escena, sin color y sin voces, pero llena de amor y de gozo. Toda una transición entre el cine mudo y sonoro. Además una muestra de sentimientos que destaca con nostalgia una época en la que muchos actores entraron en la lista del olvido para dar paso a nuevas estrellas. Difícil para muchos entender ese cambio generacional, ese reconocimiento de que otras figuras van surgiendo y opacando su brillo. Un momento especial para dejarnos llevar por la imaginación con personajes agradables como un chofer fiel y un perro inseparable que acompañan al actor principal. Un homenaje al arte de actuar sin palabras y de regalar muchas emociones.