UN ESPACIO PARA...

COMPARTIR LOS COMENTARIOS Y OBSERVACIONES QUE HACEMOS DE LAS PELÍCULAS QUE DISFRUTAMOS EN NUESTRO TIEMPO LIBRE. GENERALMENTE TIENEN COMO TEMA CENTRAL A LA MUJER Y BUSCAMOS UN TIPO DE CINE QUE NOS PERMITA ACERCARNOS AL SER HUMANO CON PRUDENCIA Y LEALTAD.



jueves, 22 de agosto de 2013

LA FUENTE DE LAS MUJERES


  “La mujer es un pájaro
que anuncia el amanecer.
Es la energía
que hace avanzar el tiempo”.
 “Muchas hormigas baten a un león”.
“A nosotras las mujeres la paz no nos da miedo”.
 “¿Por qué hemos de tener menos voz y voto que los hombres sobre nuestro futuro? No debemos temer”.

Una protesta a los abusos cometidos contra la mujer árabe es la esencia de esta película. Nos representa la lucha de las mujeres de todas las edades en la cultura musulmana por lograr una igualdad de género, con argumentos firmes y actitud rebelde, hasta implantar una revolución sin armas. Así, encontramos cómo de manera pacífica, con humor y poesía, llegan a cambiar su realidad en un ambiente marcado por el aislamiento propio de países del tercer mundo; y por una interpretación de la ley islámica, acomodada a la conveniencia del más fuerte. Esto sucede en una remota aldea del norte de África, donde se carece de transporte y de contacto con el exterior, sin agua, ni electricidad, ni atención del estado. Allí, los hombres son tratados con benevolencia, y las mujeres son las encargadas de traer el agua desde una lejana montaña y buscar toda forma de manutención de la familia. Son esclavas de un trabajo que diezma sus vidas, pues muchas han muerto en los largos recorridos que deben hacer a diario para alcanzar la supervivencia de la población. En medio de esta situación, aparece una mujer joven llamada Leila (Leila Bekhi) que procede de una aldea diferente, que sí sabe leer y escribir, y no logra entender la actitud de sumisión de sus congéneres. Con la complicidad y la ayuda de la persona que ama, Sami, se empeña en cambiar las costumbres de este mundo rural, dando peso al trabajo del hombre y buscando dignificar la esencia femenina. Muchas dificultades debe vivir para lograr ese cambio y muchos rechazos encuentra entre sus habitantes por ser ella la que lo impulsa. Su propósito inicial es negarse a satisfacer los deseos sexuales de sus maridos hasta que ellos no lleven el agua al poblado.
A pesar del tema planteado, se vive en esta película una fiesta de principio a fin. Una celebración de la diversidad en el amor para evitar la violencia y hacer con ello un homenaje al cuerpo que se decide a decir NO. No al maltrato femenino, no al dominio del hombre, no al sometimiento de la mujer a los cánones de ellos y para ellos. SÍ, en cambio, al amor por la vida, a la búsqueda de esa fuente que inunda el alma de paz. Se asume el cuerpo como un botín de guerra, como un territorio marcado por la violencia, que logra alcanzar niveles de igualdad hasta lograr ese andar paralelo de hombres y mujeres. Se destaca también la presencia de la televisión mejicana cuando las mujeres entran en contacto con la civilización, una manera de hacer un paralelo con esta cultura caracterizada por el machismo tan presente en sus telenovelas. A esto se le añade la incursión del celular, como una sorpresa para el espectador que entiende esta transición de lo rural a lo urbano, y que es, a la vez, una invasión desmedida de la tecnología en el mundo moderno.
Con humor picante y con la presencia de la música árabe que inunda las trovas y la lírica de los juglares se hace toda una exhibición de la expresión folclórica en esta cultura que emplea el canto como protesta. El franco-rumano Rau Mihaileanu es el director de esta película del 2011, que fue nominada a los premios Cesar por mejor actriz y mejor vestuario.       
"Nunca hay que darse por vencido. La infinita pequeñez puede resultar más majestuosa que lo que parece más grande".

 

miércoles, 14 de agosto de 2013

EL OLOR DE LA PAPAYA VERDE



"Si existiera un verbo que expresara la idea moverse armoniosamente, debería aplicarse aquí".
Anh Hung Tran
 
Toda una poesía visual, de ritmo hipnótico casi lento, pero cargada de imágenes de gran belleza que producen en el espectador un goce que lleva a la saciedad. Su composición de estancias intimistas está llena de ensoñación y de un diálogo sutil con lo bello. También con el silencio, que es otra forma de comunicación muy marcada en los orientales que se inclinan ante la naturaleza para hacerle un homenaje de respeto y adoración. Una manifestación de entrega a los sentidos, a ese contacto del cuerpo con infinidad de detalles que resaltan la presencia del aquí y el ahora como protagonista. Imágenes como hormigas cargando piedritas, grillos, sapos, pájaros, lagartijas, mariposas, hojas, flores, velas, porcelanas, cajas decoradas, jarrones, puertas talladas, balcones, la lluvia, el corazón de la papaya verde y otras imágenes ecológicas hacen presencia en esta película a modo de haikú, buscando un asombro instantáneo. Se necesita entonces una disposición previa para disfrutarla con toda la sensibilidad y emoción, y una gran capacidad para dejarse absorber por el movimiento de la cámara, con una sensación voyerista. 
 
Describe la vida de una niña del campo, Mui, que llega a una casa de Saigon donde aprenderá a cocinar y a desempeñarse en las labores del hogar. Allí, al lado de Ti, una vieja sirvienta, conocerá cómo vive una familia conformada por los padres y dos hijos donde éstos reciben el ejemplo de un padre irresponsable y son víctimas de los sufrimientos de una madre  sumisa y abnegada. Mui convierte el trabajo doméstico en un arte que la lleva a la apreciación estética presente en todas imágenes que la rodean. No se deja amilanar por las difíciles circunstancias familiares que muchas veces intentan vulnerarla, más bien hace caso omiso de ellas y busca la paz interior en su contacto con la naturaleza. Termina representando la abnegación y la obediencia -propia de la mujer vietnamita del siglo XX- de manera no consciente ya que su motor es la contemplación de la belleza natural. Por fortuna, en esta exploración que desentraña capas profundas de la realidad y de diversas estancias mentales, Mui encuentra su felicidad. Toda una evocación al papel de La Cenicienta en nuestra cultura occidental. Se nace pobre, se crece en medio de dificultades con una vida sencilla, y se logra la felicidad como premio a ese estilo de vida.  
Su director, el vietnamita Anh Hung Tran, realizó esta película de 103 minutos en el año 1993 y fue nominada al Oscar como mejor producción extranjera. Ganó el premio de la Juventud a la mejor cinta francesa en el Festival de Cannes, en el mismo año. Es considerado todo un poeta que confía en su sensibilidad e intenta transmitir placer, buscando la armonía entre el hombre y la naturaleza. 

jueves, 25 de julio de 2013

LA CAZA

"Hoy es el día en que los niños se vuelven hombres y los hombres niños"
 
 


En un tema similar a “La duda”, encontramos ahora a Mads Mikkelsen viviendo una dificultad semejante en un poblado de Dinamarca que lo hace blanco de falsas acusaciones y lo deja sin palabras ni argumentos para defenderse. Nada hace para salvarse, ni limpiar su nombre de toda culpa. Es un profesor entregado al cariño de los niños y a jugar con ellos en sus ratos libres mientras se recupera de un duro divorcio. Lejos está de su mente que pueda ser señalado en su ambiente educativo como una persona peligrosa que ha buscado a una de sus pequeñas para saciar sus deseos pederastas. Difícil creerlo, pero una de sus estudiantes, una niña de cinco años, ha asegurado ante la rectora y el psicólogo del colegio que Lucas le ha enviado un mensaje amoroso y ha tratado de abusar de ella. De inmediato, corre la noticia y son citados los padres de familia a una reunión en la que se les informa sobre esta situación. Todo el pueblo termina dándole la espalda a Lucas, desaparecen sus amigos de juego y de taberna, y es detenido justo cuando llega su hijo adolescente a vacaciones. Difícil será para este chico afrontar el rechazo del pueblo hacia su padre y más difícil aún para Lucas limpiar su nombre; él que poco hace por lograrlo y que termina siendo inocente, aunque su nombre ya ha sido manchado y ha encontrado la destrucción de su vida social, laboral y sentimental.
Un drama psicológico que muestra la necesidad de limitar la espontaneidad y el cariño hacia los niños en ambientes cerrados donde se juzga con facilidad y donde los medios de comunicación ayudan a confundir las verdaderas intenciones de quienes se acercan a ellos. En este caso, faltó tacto de la directora del jardín infantil que sólo se interesó por difundir la noticia recibida, sin el menor respeto por la búsqueda de la verdad y terminó dándole un tratamiento funesto junto con su acompañante, el psicólogo. Desconocen que la niña, que actúa sin mala intención, es llevada a mentir por influencia de las imágenes pornográficas que su hermano adolescente tiene en su iPad y que ella ha visto. Además causa impacto la actitud acusadora de sus padres, que poco interés desplegaban hacia la educación de su hija, y eran los mejores amigos del acusado. Por fortuna, la policía apuntó a algo bueno, haciendo un seguimiento juicioso del caso y dándole la libertad a la víctima que sorprende en toda la película por su actitud silenciosa y por las manifestaciones de tristeza y cansancio ante la acusación. Queda en la mente del espectador esta imagen inocente cargada de tanta culpa y con tan poca autodefensa que nos lleva a contagiarnos de angustia ante la injusticia, y de molestia por su actitud pasiva tan marcada. Una víctima que termina siendo cazada por los juicios de valor de una sociedad cerrada, con doble moral que cree ciegamente en la acusación de un niño hasta dejar sin palabras al acusado. ¿Valdría la pena defenderse, cuando en nuestra sociedad también se pregona la idea de que todo niño dice siempre la verdad?
Recibió el premio al mejor guión en el Festival de Cine Europeo y al mejor actor principal en el Festival de Cannes en el 2012. Valiosa la interpretación de la pequeña Annika Wedderkopp. Una película que Thomas Vintenberg realizó en Dinamarca en medio de pasajes desolados y ambientes invernales que intensifican el tono duro de esta valiosa cinta.

martes, 9 de julio de 2013

EL COLOR DEL PARAÍSO


“Nadie me quiere ¿sabe? Ni siquiera mi abuela. Todo el mundo se aleja de mí porque soy ciego. Si pudiera ver podría ir a la escuela del pueblo con los otros niños. Pero como no puedo ver tengo que ir a la escuela para niños ciegos en el otro extremo del mundo. Nuestro profesor dijo que Dios ama a los ciegos porque no pueden ver y yo le dije que si fuera así no nos habría hecho ciegos, para que pudiéramos verlo a él. Él me contestó, Dios no es visible está en todas partes, puedes sentirlo cerca, lo ves a través de la punta de los dedos. Ahora tiendo las manos por todas partes buscando a Dios hasta que pueda tocarlo y pueda contarle todos los secretos de mi corazón".

De nuevo el sonido de la naturaleza acompaña nuestra mirada, junto con las imágenes que nos transmite cargadas de belleza. Es el lenguaje de la poesía como una metáfora interior que llena de encanto todo lo que vemos y nos lleva a niveles profundos de la conciencia. Podemos decir que esta película es un homenaje a los sentidos frente a un tema dominante como es la incomunicación del ser humano y se acentúa cuando la víctima es una persona invidente. Otra vez protagoniza la historia una persona ciega, en este caso un niño inteligente y sensible que es víctima de un padre viudo, que ha perdido a su esposa hace pocos años. Hasem (Hossein Mahjub) teme enfrentar la educación de su hijo Mohammad (Mohsen Ramezani), en la cultura islámica donde se le han castrado sus emociones, vive sin afectos y es un hombre distante. Lo envía a Teherán para que reciba instrucción en una escuela especial junto con otros niños de su misma condición, pero no espera tenerlo cerca, al lado de sus hermanas y su abuela durante las vacaciones de verano. Cuando esto sucede y Mohammad disfruta a plenitud la compañía de su familia y de la naturaleza en el campo, su padre busca la ayuda de un carpintero ciego para que lo entrene y le dé las pautas para defenderse en la vida. Además quiere apartarlo de su entorno pues planea contraer nupcias con una joven que desconoce la presencia de este hijo, una vergüenza para él. Se lo lleva engañado y al mismo tiempo, oculta a su familia estas intenciones que solo producen sufrimiento y desolación en este pequeño. Ya nada volverá a ser como antes y es la naturaleza la encargada de mostrarle a Hasem las consecuencias de su decisión.

Se impone el tema de la paternidad ejercida por un hombre que se siente víctima de las circunstancias y en su afán por buscar una solución que logre recuperar su estatus de poderoso y merecedor de todo lo que desea, termina más ciego que su propio hijo. Son numerosos sus miedos, y es tan grande su soledad y su egoísmo que es incapaz de ver la riqueza que lo rodea. A su lado encontramos a la abuela, la imagen de la mujer a plenitud, esa dadora de un amor incondicional y transmisora del conocimiento natural. A través de ella se nos habla del valor de la educación y junto con los profesores y el carpintero encontramos personas que aportan sentimientos de bondad y generosidad al niño, haciéndole agradable su existencia. El sabe acercarse a la naturaleza con su lenguaje cósmico y son sus manos y su oído los que permiten ese contacto con ella y con todo a su alrededor. El agua, el viento, los colores, los animales, los sonidos de la naturaleza, las flores, la riqueza del campo y todo el paisaje logran crear una fotografía de ensueño que le saben dar una compañía que disfruta a plenitud. Su director, Majid Majidi, repite producción en nuestro blog con esta obra de arte de 1999 que ha merecido los mejores comentarios y reconocidos premios. Vale la pena destacar la presencia de actores naturales, solo el padre es un actor consagrado.   
 

jueves, 4 de julio de 2013

LAS CENIZAS DE LA LUZ

“Deseo la luz más que nada en el mundo”.
“Dios mío, te pido otra oportunidad para comenzar una nueva vida”.
 
Una reflexión sobre la insatisfacción del ser humano y una reivindicación sobre la capacidad de asombro son los temas centrales de esta película. Nos plantea cómo es de difícil encontrar la felicidad sin la ayuda de ese mundo interior que nos da la luz y permite que reflejemos nuestra verdadera identidad. No es fácil para una persona ciega llegar al mundo de los videntes sin una preparación previa, sin un acompañamiento psicológico que dé las armas para enfrentar la realidad y adaptarse a esa nueva vida.  Esto sucede en Yusef (Parviz Parastui), un profesor universitario de 46 años que desde los 8 años carece de la visión y después de unos exámenes médicos y una cirugía exitosa, recupera la vista. De inmediato empieza a apreciar cada detalle, cada rostro, cada movimiento, olvidándose de su entorno y de las personas que siempre ha tenido cerca como su esposa e hija, y su madre. Entra en un mundo de confusiones y empieza a alejarse de lo que antes tenía valor para él, desconociendo la importancia de su familia, su trabajo y sus libros. No logra adaptarse a esta nueva vida y al parecer, no se acepta, ni se reconoce, sintiendo lástima de sí mismo. Pierde su verdadera imagen al querer romper con su pasado e intentar recobrar el tiempo perdido pues considera que es merecedor de un verdadero cambio, lejos de ese sentimiento de compasión del que era víctima. Abre los ojos a la ilusión y desconoce que la realidad está dentro de sí, olvidándose de apreciar lo que tiene y de ver lo que lo rodea desde su mundo interior.
 
Otro enfoque de la ceguera que nos impide apreciar la riqueza de ese mundo sensible que no vemos con los ojos, pero sí podríamos llegar a él a través del alma. En una actuación espectacular, Yusef saborea texturas, sombras, luces y detalles de la realidad. Aprende a leer con otros signos y a percibir cada elemento de la naturaleza con verdadera devoción evitando diálogos y parlamentos que lo aíslen de sus sollozos y de sus quejidos. Todo un viaje al interior del ser humano, semejante a estar en el útero materno y desde allí, enviar mensajes que den valor a esa espiritualidad que no logró apreciar plenamente nuestro protagonista. Mucho simbolismo hay en esta película de 96 minutos del director iraní Majid Majidi (Teherán, 1959), muy valiosa por sus aportes artísticos, música y fotografía.  

martes, 25 de junio de 2013

A G U A


“Una mujer es parte de su marido mientras está vivo”.
"Los libros sagrados dicen que una viuda tiene tres opciones: Casarse con el hermano más joven de su marido, arder con su marido o llevar una vida de total abnegación recluidas en las ashram". 

Agua, junto con Tierra y Fuego, forma parte de la trilogía de los elementos, películas de la directora hindú Deepa Mehta, interesada en mostrar temas que son tabú en su tierra. La intención de Agua, nominada al Oscar del 2007 como mejor película extranjera, es denunciar el trato y la discriminación hacia las viudas, que contó con serias dificultades para su filmación y su producción fue saboteada por fundamentalistas hindúes. Va a 1938 -año en que se da el movimiento de la emancipación liderado por Mahatma Gandhi- cuando Chuyia, una niña de ochos, pierde a su marido con el que acaban de casarla y entra a formar parte de la agrupación de viudas, en una casa donde son recluidas y condenadas a múltiples privaciones. Allí es rapada, vestida con una túnica blanca que hace alusión a su estado, duerme en el piso sobre un delgado tapete, sigue una dieta vegetariana y es transformada en un ser dedicado a recordar al marido fallecido, marginada completamente por la sociedad. Establece relación con las otras viudas, víctimas de esta grave situación y en especial con una bella mujer llamada Kalyani que no ha sido rapada pues necesitan prostituirla para poder sobrevivir. Kalyani es descubierta por Narayan, un joven de clase alta, hijo de brahmanes –la casta social más alta de la India-  y seguidor de Gandhi, que está de vacaciones en casa de su padre. Difícil para él entrar en contacto con Kalyani, pero es Chuyia quien hace de mensajera y se convierte en cómplice de una relación amorosa que parece llegar a estar cerca de la liberación de esta joven. Sin embargo, todo cambia cuando Kalyani descubre que el padre de su enamorado es uno de sus clientes y toma una decisión que cambiará la historia. Al final, en una escena conmovedora Chuyia es entregada por la viuda Didi, al joven Narayan, para que la salve de su cruel destino y siga con él la ruta emprendida por Gandhi.  
Se percibe en esta película la mirada femenina, su sensibilidad y su fuerza. Es lenta y silenciosa, pero dulce y suave como el río Ganges que nos regala su compañía y es fuente de vida. También es signo de muerte, con cierto tinte cómico y sarcástico. En él realizan los funerales y es el destino final de quienes parten de este mundo. Y junto al Ganges se exhibe la situación que viven las viudas -34 millones en la India- en bajas condiciones sociales, económicas y culturales según lo han decretado los textos sagrados desde hace 2000 años. Toda una denuncia sobre el trato dado a estas mujeres que no encuentra respuesta dado que los textos son interpretados de acuerdo a los intereses de sus seguidores.  Bien lo dice su directora, es toda una protesta contra “el fomento de la ignorancia” a través de la religión. ¿Quién tiene la verdad? No podemos olvidar que esta situación se vive en una cultura muy diferente a la nuestra, que desconocemos la diversidad y hasta dónde se puede llegar a intervenir esa otra cultura. Sabemos que la interpretación de los códigos morales tiene que ver con quien los usa y por ello, las tradiciones y las costumbres no se cambian con facilidad. Sin embargo, en la película aparece Gandhi como un salvador, con sus ideas de la no violencia, del amor, del pacifismo que lleva a la libertad de conciencia y a la liberación política. Con él se inicia ese despertar a un cambio que busca mover la cultura de su país y se convierte en un transgresor que todo lo desafía, buscando la verdad.
“Creo que sería muy ingenuo por mi parte pensar que mis películas van a cambiar algo. Pero lo que sí puedo hacer con ellas es incitar al diálogo y provocar debate”. Deepa Mehta
 
www.sosmujer.org es la página de la fotógrafa Diana Ros quien creó una ONG en Vindravan
 con el fin de mostrar al mundo la situación de las mujeres en la India y hacer algo por ellas.
 

martes, 18 de junio de 2013

QUINIENTOS DÍAS DE VERANO

“No existen los milagros
No existe tal cosa llamada destino.
Es solo azar.
Nada está destinado a ser”. 
 
 
“No se puede asignar un significado cósmico a un simple evento”. 
 
“La mayoría de los días no afectan el curso de tu vida”. 

No estoy buscando tener nada serio” es la frase con que Summer Finn (Zooey Deschanel) establece una amistad con Tom Hansen (Joseph Gordon-Levitt) y desde ese momento disfruta de esta relación sin buscar un compromiso. Comparten su tiempo libre y su cercanía en el trabajo les da la oportunidad de frecuentarse más hasta el punto de lograr un conocimiento mutuo y de ilusionarse en el amor. Esto le sucede a él quien sueña con ella, la desea y quiere un compromiso serio pues se ha enamorado locamente. Por su parte, Summer sólo está interesada en divertirse y basa su felicidad en el hecho de no desear, no cree en el amor ni le interesa establecer una relación de noviazgo con Tom.  

Vemos en esta película cómo ha cambiado el concepto del amor y específicamente de las relaciones de pareja. Desde que la mujer alcanzó un nivel de igualdad con el hombre, su papel en la sociedad es diferente del que tenía antes. Es cierto que sigue siendo la continuadora de la especie y que su papel de madre le da el don de la vida que resulta inalienable. Sin embargo, son distintas las expectativas que se tienen sobre ella y diferente el concepto sobre su rol en el ambiente social. Es quien toma la iniciativa y asume una tarea –en muchos casos- más activa que los hombres. Es quien decide el curso de sus acciones y no espera que el destino fluya para salvarla. Porque nada está predestinado a ser, “la mayoría de los días del año son comunes, comienzan y terminan sin permanecer en la memoria del tiempo”. Simplemente se dan coincidencias que ayudan a alinear las expectativas con la realidad, aunque no siempre con resultados positivos como sucede en esta película. Importa crecer y madurar para no quedarse atado al pasado y poder superar las heridas y los fracasos amorosos. 
 
Una comedia que transcurre en 500 días que se presentan en un orden no lineal, de manera que cada suceso está antecedido por el número correspondiente al día en que dicho evento sucede. Ideal este manejo del tiempo acompañado de escenas que parten en dos las imágenes de la pantalla: expectativas y realidad. Una película ágil de Marc Webb con un lenguaje propio del video clip, excelente música y muy buenos recursos para reforzar la idea de alegría o de tristeza. Una historia no romántica y como lo dice la película “no es una historia de amor”; sí, en cambio, es una historia sobre el amor.
 

miércoles, 5 de junio de 2013

ANNA KARENINA

 
 
“Hay mujeres tan grandes y tan fuertes que son capaces de romper todos los convencionalismos sociales".
"La felicidad estriba en buscar la verdad, no en encontrarla".
Una nueva versión cinematográfica de la novela cumbre del realismo publicada en 1877, cuyo autor es León Tolstói, aparece en el 2012. Joe Wright es el director de esta sexta versión que ha tenido buenos comentarios y mereció premios como el Oscar por mejor diseño de vestuario, y diversas nominaciones por la banda sonora original, el diseño de producción y la fotografía. Sorprende su adaptación teatral con una versión libre de la historia, el vestuario inspirado en la época pero con cortes modernos, y el baile y la música con un tono de erotismo y sensualidad.
Esta historia muestra la fastuosa e implacable sociedad rusa del siglo XIX, que llegó más tarde al desarrollo social de Europa, obsesionada por las apariencias y queriendo esconder sus vicios y pecados. Explora en ella el amor y la pasión que van articulados en ese tren de la vida llevado por la rueda del destino. Un amor prohibido cargado de pasión y deshonor aqueja a esta sociedad donde se le perdona todo al hombre, pero no a ella que apenas empieza a percibir el sentido de la vida y a disfrutarla. Se vive esta situación como una tragedia griega ante una sociedad implacable y un repudio social tan desgastante que sólo conduce a la desestabilización y a la decadencia hasta convertir este romance en un drama. ¿Hasta qué punto se puede llegar a amar, buscando la propia felicidad, sin importar las normas sociales? ¿Es Anna valiente y admirable, o es una mujer perdida y sin honor? Resulta importante conocer todos los pormenores de esta historia antes de pasar a juzgarla.
Anna Karenina (Keira Knightley) pertenece a la alta sociedad rusa pues está casada con Karenin (Jude Law) un funcionario importante de San Petersburgo, con quien tiene un hijo. Su vida carece de problemas y es la admiración de las personas cercanas a la alta sociedad. Cuando viaja a Moscú conoce al oficial de caballería Vronsky (Aaron Taylor-Johnson) y de inmediato nace en ellos un sentimiento tan fuerte que ninguno de los dos puede evitarlo. Muchas dificultades tienen que vivir para soportar este gran amor que aparece entre los dos y del que ella termina llevando la peor parte, por su esencia femenina y por su condición social. Anna Karenina intenta desesperadamente ser feliz y en ese intento se llena de culpa ya que vulnera los principios de una sociedad preocupada por el qué dirán y por la mirada represiva de la época. Otras historias se tejen en esta producción que exhibe también la fuerza del corazón para expresar sus sentimientos.


miércoles, 15 de mayo de 2013

EL VUELO


 


Todo sucede en el vuelo South Jet 227 que despega en Orlando con destino a Atlanta al mando del capitán Whip Whitaker. Sale con el copiloto Ken Evans y con un buen número de pasajeros en una mañana lluviosa y con un cielo cargado de nubes que produce una gran turbulencia y pronostica un vuelo difícil. Pronto ascienden y mejoran las condiciones hasta que un viraje del aparato los lleva a padecer los minutos de vuelo más difíciles y después de muchas maniobras el capitán logra controlar el avión, segundos antes de chocar con la tierra en un aterrizaje forzado. Las consecuencias pudieron ser peores y todos los medios hacen referencia al héroe nacional de esta tragedia que dejó con vida a 96 de 102 personas a bordo. Sin embargo, las investigaciones descubren la presencia de licor en la sangre del piloto y en los contenedores de basura de la cabina de mando que resultan fatales para el aviador quien es ayudado por un abogado y un amigo representante del sindicato de pilotos, empeñados en salvarlo de la cárcel. No resulta fácil ya que Whitaker es alcohólico y todos los esfuerzos que se hacen para protegerlo, incluyendo la presencia de otra adicta que se rehabilita y que termina siendo su amiga, resultan infructuosos.  

Un caso de intoxicación que lleva a la enajenación mental es el tema de esta película que muestra el desmoronamiento físico y psicológico de un adicto al alcohol, y las maniobras que finalmente hace para  volver a vivir. Su personaje central tiene la gran responsabilidad de un vuelo comercial y parece desconocer las fatales consecuencias de su embriaguez, situación ésta que se empeora al ser investigado ya que es incapaz de controlar su comportamiento y evitar el alcohol en su cotidianidad. Busca la ayuda de su copiloto y de la azafata para limpiar su nombre, y en cambio encuentra a dos personas que no comulgan con la mentira. Así mismo es incapaz de seguir los pasos de una amiga alcohólica que busca la terapia para su recuperación y prefiere continuar con su destrucción. Tampoco encuentra apoyo en su familia que lo rehúye porque conoce las consecuencias de sus acciones, sólo mentiras. Por fortuna y tras un proceso largo de negación llega el momento de la verdad y el reconocimiento de su enfermedad: “Yo soy alcohólico”, acompañado de la aceptación de la responsabilidad de sus propias acciones. Recibirá su castigo a la vez que obtiene la rehabilitación que lo llevará a descubrir su verdadero valor y a permitir que los demás lo encuentren. De ahí el nombre del ensayo que su hijo escribió: “La persona más fascinante que jamás conocí”.  
 
Su director, Robert Zemechis, logra un buen balance con este drama estadounidense de 138 minutos, nominado al Oscar por el mejor guión original en el 2012. Valioso el trabajo de su actor principal Denzel Washington, nominado también al premio Oscar y a los Globos de Oro en el año 2012. Una buena trama que logra mantenernos atentos a los sucesos y a desarrollar una buena empatía con su personaje central, a pesar de sus dificultades.
“Estoy sobrio y doy gracias a Dios por ello. Soy libre”.

jueves, 9 de mayo de 2013

A LATE QUARTET


“El tiempo presente y el tiempo pasado están quizá presentes en el tiempo futuro. Y el tiempo futuro está contenido en el tiempo pasado. Si todo el tiempo está eternamente presente, todo el tiempo es irredimible. O decir que el fin antecede al principio. Y el final y el principio siempre estuvieron ahí. Antes del principio y después del fin, y todo es siempre ahora”.
T.S. Eliot, sobre los últimos cuartetos de Beethoven.

 
El ritmo de la música, que es el mismo de los sentimientos y de las pasiones, marcha al ritmo de la vida. Así en este musical israelí-americano del 2012, dirigido por Yaron Zilberman, vivimos esta combinación de elementos marcada por fuertes tensiones: entre los amigos, entre la madre y la hija, entre dos compañeros, entre los esposos y entre los amantes. Una mezcla fuerte de vivencias de los integrantes de un cuarteto musical que exige un cambio urgente de comportamiento para encontrar la catarsis que alivie los dolores y angustias de cada uno de ellos. Finalmente a través del diálogo descubren ese movimiento diferente que ayudará a liberar sus pasiones y a encauzar esa disciplina, rigor y exigencia musicales dentro de otros parámetros. Un drama humano en el que la música se impone a todos los sentimientos y logra el milagro de afinar las tensiones. Los cuatro integrantes tienen que doblegarse y dar de sí lo mejor hasta llegar al manejo libre de la partitura que permita controlar sus sentimientos y encontrar así la verdadera unión.

Sin mayores conocimientos musicales, pero sí un gran amor y admiración por la música clásica nos atrevemos a hacer los mejores comentarios sobre esta producción. Sus actores Christopher Walken (Peter), Seymour Hoffman (Robert), Catherine Keener (Juliette) y Mark Ivanir (Daniel) se acompañan de una bellísima banda sonora para formar el cuarteto de cuerda “La Fuga”. Estos músicos que ya han estado juntos en 3000 conciertos, preparan la celebración de sus 25 años con la obra Cuarteto de cuerda No 14 opus 131 de Beethoven de la manera más creíble e impresionante. De pronto aparecen las dificultades personales que provocan la destrucción del grupo y ponen a prueba la amistad de tantos años. Primero es Peter, el gran maestro y mentor musical, quien recibe el diagnóstico de la enfermedad de Parkinson y de inmediato quiere renunciar. Luego, los ánimos se tensan con la separación de la pareja conformada por Juliette y Robert y padres de Alexandra. Posteriormente es ella quien se enamora de Daniel, que podía ser su padre, y pone en peligro mayor la fuerza del grupo por la reacción violenta de todos al conocer esta relación, especialmente la reacción de Alexandra hacia su madre. Y por último, se tensa más la situación con la petición de Robert de compartir con Daniel la posición de primer violín pues siempre ha considerado que su labor en el segundo violín no es la adecuada para sus capacidades. Toda una metáfora sobre los variados caminos que nos ofrece la vida para poder lograr el verdadero contacto con el mundo.
Difícil quedarse indiferente ante las tensiones que aquí se tejen y más difícil aún ser ajeno a la magia de la música de cámara que los actores parecen interpretar y sentir. Guión, actores y música están acompañados de la mejor fotografía y de escenarios naturales de gran belleza.

jueves, 2 de mayo de 2013

LAS MUJERES DEL SEXTO PISO

Una comedia sencilla que muestra la cotidianidad, esa forma de vivir basada en el afecto y en el amor a los otros, sin dinero y sin mayores exigencias. Todo un paralelo entre la cultura francesa y la española, entre la frialdad que propicia poca integración y la manera de ser abierta que lleva a romper estos paradigmas. Un grupo de mujeres de los años 60, procedentes de la España austera y reprimida de la época de Franco manifiesta una alta dosis de complicidad en su diario vivir en un país como Francia. Allí se desenvuelven libremente, son solidarias, alegres, “guapachosas”, unidas y valientes; son “la sal de la vida”. Comparten sus costumbres como las canciones, el baile, los dichos, la comida y la asistencia a actos religiosos, y luchan por alcanzar sus derechos como un colectivo que es víctima del maltrato con alto índice de violencia doméstica. En otras palabras, se plantea el tema de la servidumbre y del machismo del que la mujer ha sido víctima apoyada por la iglesia que siempre ha promovido su papel de sumisa y servidora. Un papel que desconoce el valor de la mujer como transmisora de la cultura y propagadora de los valores.

Jean Louis Joubert (Fabrice Luchini) reside en un apartamento con su esposa Suzanne y sus dos hijos, con los que apenas intercambia palabras pues son múltiples sus ocupaciones. El es un hombre solvente que se dedica a las finanzas, ella es una mujer que atiende sus numerosos compromisos sociales y sostienen una relación fría y estable. Sin embargo, aparece en el sexto piso de su edificio un grupo de mujeres españolas que cambiará la vida de esta familia. Son personajes alegres y divertidos que trabajan como criadas y establecen una relación con Jean Louis que lo acercan a su mundo y lo transforman definitivamente. A su vez, ellas reciben muchas ayudas de su parte ya que habitan cuartos muy pequeños que carecen de toda comodidad y llevan a María (Natalia Verbeke), la sobrina de una de ellas, a trabajar en su lujoso apartamento como empleada doméstica. La paz de esta familia burguesa se alterará con la presencia de este grupo de mujeres, lideradas por la actriz Carmen Maura que intercambia con habilidad los idiomas francés y español, como intentan hacerlo todas. Así, el territorio del sexto piso le dará a Jean Louis un nuevo aire, una nueva concepción el mundo.
Phillipe Le Guay es el director de esta película francesa realizada en el 2011 y ganadora de los Premios Cesar por mejor actriz secundaria (Carmen Maura) y tres nominaciones en el Festival de Berlín. Valiosa por el contexto histórico en que se desenvuelve, por la ambientación y la música. Un buen regalo de este director que supo combinar de la mejor manera el amor y el humor, la crítica social y la ironía. Un estilo sencillo para manifestar la bondad y la felicidad y para promover la solidaridad entre variadas culturas. 
“Todo empezó a partir de un recuerdo de infancia.
Resulta que mis padres emplearon a una criada española llamada Lourdes, y pasé los primeros años de mi vida con ella. Terminé pasando más tiempo con ella que con mi propia madre, hasta el punto de que al empezara a hablar mezclaba el francés y el español”.  Phillipe Le Guay

jueves, 11 de abril de 2013

NO

Nominada al Oscar como mejor película extranjera  en el presente año -situación que vivió Chile por primera vez- y ganadora en el 2012 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en la Habana y del Premio a la Mejor Película en la Quincena de Realizadores del Festival de Cine de Cannes. Pertenece al género político y está basada en la historia de Chile. Combina actuación con elementos televisivos y al parecer luce mal hecha y presenta desorden, pero esa es la intención de su director Pablo Larraín quien debió filmarla sin tomar distancia de la época y de su memoria llena de recuerdos de los años 80. Tiene como apoyo la obra teatral de Antonio Skármeta llamada “El Plebiscito” y cuenta en su reparto con actores como Gael García, Alfredo Castro, Luis Gnecco, Antonia Zegers y Néstor Cantillana.
"CHILE, la alegría ya viene”    
 
Cómo vencer el miedo con la ayuda de los medios y de la publicidad es el tema de esta película en la que ejerce un punto clave la psicología de masas. Una situación que muestra el poder de los medios capaces de poner a la política como producto y como generadora de cambio después de una larga dictadura. Así, vemos al militar Augusto Pinochet en 1988 –bajo la presión de la comunidad internacional- invitando a su pueblo a participar en un plebiscito nacional que defina su permanencia en el poder. Los líderes de la oposición convencen a René Saavedra (Gael García Bernal), un publicista creativo, para que lidere su campaña televisiva en contra de la permanencia  de Pinochet, en 15 minutos diarios durante un mes. Con escasos recursos y el talento de este valioso joven se gesta un plan capaz de enfrentar a los amigos del régimen y ganar el NO que llevó a Chile a la convocatoria de elecciones democráticos de presidente y parlamentarios. En otras palabras, pudo reflejar elementos sociales y políticos de la dictadura que la llevaron a su fin, y proclamar la liberación de este pueblo sumido en la opresión. Un enfrentamiento duro al de los publicistas argentinos y de los dueños del poder que pudo vencerlos y mostrar lo que se puede lograr a partir de una visión positiva. Aquí se percibe claramente cómo con la  ayuda de películas y grabaciones, se tomó distancia de las palabras e imágenes grabadas en tiempo de la represión, y se pudo salir adelante.  Una campaña que con ingenio y creatividad reveló la violencia, las torturas, las desapariciones y las muertes durante 15 años de silencio, a través de mensajes positivos que apuntaban a la renovación y a la alegría por un futuro mejor.

Mucha nostalgia destila esta película, como lo reconoció su director, y también esa sensación de optimismo que dejó en los chilenos un no al odio y a la violencia, y un sí a esa necesidad de vivir para el cambio. 
 
 "Si pudiera dedicarle a alguien esta película seria a ustedes, al movimiento estudiantil”.     Gael García 

miércoles, 3 de abril de 2013

UN ASUNTO REAL

En Dinamarca 1766 tiene lugar esta película en la que entran en juego la política y el romance, pasando éste a segundo plano y siendo a la vez el amor el que rescata la situación. Con un excelente vestuario y una bella escenografía, acompañada de castillos, la lluvia, el campo, cabalgatas y niveles profundos de sensualidad, se presenta un valioso manejo de las pasiones humanas en  una historia de la Edad Media que estuvo nominada este año al Oscar como mejor película de habla no inglesa. A su vez obtuvo dos Osos de Plata por mejor actor y mejor guión en el Festival de Berlín, y muchas otras nominaciones en diferentes festivales. Su director el danés Nikolaj Arcel, acompañado de tres excelentes actores (Mikkel Boe Folsgaard, Alicia Vikander y Mads Mikkelsen), da vida a este relato que se dio antes de la Revolución Francesa, cuando en Europa aparecieron hombres como Voltaire y Rousseau con ideas ilustradas que anunciaban la necesidad de cambio y la búsqueda de la libertad en los pueblos europeos sometidos a la represión. 

El rey Christian VII de Dinamarca, de 17 años y carente de juicio, se casa con su prima de 15 años, Carolina Matilde, princesa de Inglaterra y hermana de Jorge III. Ella viene a su reino donde es ignorada por este joven que desconoce su verdadero rol y solo tiene contacto con ella el día de su boda, dando paso al nacimiento de su hijo. A la corte llega John Friedrich Struensee, médico de cabecera del rey, un alemán intelectual que se convierte en miembro del Consejo de Estado y más tarde en su consejero privado. Atiende todas sus situaciones y va entrando en contacto con la reina hasta descubrir una gran pasión entre ellos. Teme ser desleal a su rey por la conquista de la reina y por el surgimiento de una fiebre idealista que lo lleva a buscar la liberación de su pueblo. Entra en juego este romance prohibido y esta rivalidad política que dará los primeros pasos para el cambio de una época retrógrada dominada por la nobleza y la iglesia a un periodo de emancipación.

Una manera de plasmar con fidelidad e inteligencia esta historia danesa del siglo XVII. Aunque tuvo un dramático desenlace, puede verse al final la esperanza de un cambio alentado por un hombre progresista y defensor de la ilustración, cuya lucha no quedó en vano. Lo anterior nos ilustra cómo estos pueblos llegaron a ser lo que son hoy en día, y cómo no podemos perder la ilusión de encontrar nuestra liberación.

miércoles, 20 de marzo de 2013

EL LADO BUENO DE LAS COSAS

“Estoy convencido de ello. Tienes que hacer todo lo que puedas y esforzarte al máximo. Y si mantienes el optimismo, siempre te quedará el lado bueno de las cosas”.


Una comedia romántica que da sentido a la vida e intenta salvar la actitud positiva de las personas. Muestra cómo lograr el proceso de adaptación a la familia, rescatando ese fondo cultural que ella tiene y que en este caso, toca el trasfondo de la pasión por la música y la danza. De manera cómica y a un ritmo acelerado que en muchos momentos nos hace sentir incómodos, exhibe los desajustes de un grupo familiar que padece el síndrome bipolar. El padre y el hijo manifiestan locura y obsesión por todo; mientras la madre es sumisa y asume la actitud de ser la sombra vigilante de ellos. A su vez, la joven -que aparece para completar este cuadro- marca las mismas características de ellos y está llena de vitalidad y energía.  Toda una sátira a la normalidad, que fluctúa entre el que explota y el que aguanta, el que recibe castigo y recompensa, el que odia y finalmente aprende a amar. Además se reivindica el uso de los medicamentos para el tratamiento de enfermedades mentales –ya que él cambió totalmente con la medicación- y el valor terapéutico del arte.

“Te lo advierto. Tienes que estar atento a las señales. Cuando la vida te brinda un momento como éste, es un pecado no aprovecharlo. Es un pecado”.

Patrick es llevado a casa por su madre, después de haber estado ocho meses en un centro de salud mental debido a un altercado sufrido con el amante de su esposa. Allí, al lado de sus padres manifiesta comportamientos que rayan con la violencia y la depresión, lo que complica su convivencia en esta familia y hace difícil el cometido de rehacer su vida. Lee a Hemingway y a Shakespeare quienes le dan conciencia de las pasiones humanas y busca en la música su desahogo. Su vida parece un fracaso: sin empleo, sin amigos, sin hogar, sin compañera. En sus prácticas deportivas conoce a Tiffany, una chica que acaba de enviudar, ha asumido una conducta sexual desenfrenada y presenta dificultades en su relación con los demás. Sin embargo, ambos comparten su afición por el deporte, aunque anteponen su condición de comprometidos, sobre todo él que anhela recuperar a su mujer. Muchos encuentros, afortunados y desafortunados se dan entre ellos, hasta alcanzar una actitud positiva que los llevará a descubrir el verdadero valor de esta relación.

“Un incidente puede cambiar toda una vida”.

Película ganadora del Oscar a la mejor actriz y nominada a otras modalidades por los que ha recibido buenos comentarios. Su director David O. Rusell es también el autor del guión basado en la novela escrita por Mattew Quick. Sus protagonistas Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Robert de Niro y Julia Stiles, en 120 minutos, nos regalan una brillante actuación que pone en juego esa combinación extraña de angustias, temores y  perturbaciones que manifiesta la gente en su diario vivir. Más válido aún porque al final encontramos ese rescate emocional que salva lo enfermizo y disfuncional en su realidad. 

miércoles, 13 de marzo de 2013

AMOR



Un nombre perfecto para una película que gira en torno a este sentimiento y las variaciones que puede tener cuando se presentan los años con la consecuente enfermedad. De ritmo lento, como la vida, AMOR va penetrando en las vivencias de una pareja de ancianos, dos personas muy cultas e independientes, dos seres amándose. Ellos comparten su gusto por la música –ambos profesores de piano ya retirados- y por el deseo de saborear juntos el final de su existencia. Se enfrentan a la soledad, al encierro, a los graves problemas de salud, a la dificultad para ayudarse y sobre todo a la incapacidad para sobrevivir. También se atreven a los recuerdos, a la cortesía, al respeto y a la búsqueda mutua del perdón. Son Anne y Georges, una pareja europea que vive en París y que decide sobrellevar la enfermedad que ella padece, una hemiplejia derecha, lejos de hospitales como él se lo prometió. A veces aparece su hija, una mujer que soporta un matrimonio desajustado y con problemas económicos, y las empleadas que colaboran por días en el aseo del hogar y de la anciana enferma. Difícil el manejo de ella que cada día cobra más esfuerzos pues su deterioro va en aumento, permanece acostada, no quiere comer y pierde la capacidad para hablar de forma coherente. Tampoco quiere vivir. Al final, entra en juego la decisión de Georges que cambiará la historia de esta pareja. Mientras tanto, llega de afuera una paloma que intenta quedarse en su hogar hasta ser capturada.

“Es hermosa la vida, la larga vida”

Una película tierna y dolorosa. Una ternura que solo captamos a través de las palabras y de los gestos. Un dolor sin gritos, ni lágrimas, ni arrebatos que lleva al estremecimiento interior. Vivencias propias de los protagonistas y de quienes compartimos esta historia que encierra una verdad profunda y sincera, dejándonos sumidos en una intensa desazón. Es la cotidianidad a gritos en el silencio de un apartamento parisino, tercer protagonista de la historia. Imposible negarnos a la realidad que presenta y aceptar en buena parte la decisión final. Con absoluta frialdad, su director nos muestra la realidad de la vida, en su etapa final cuando se conjugan tres elementos indisolubles vejez-enfermedad-muerte. El quiere decirnos cómo se enfrenta una enfermedad de éstas, qué dificultades conlleva para sus protagonistas, cuánto vale su tratamiento y cómo se puede reaccionar ante tanto sufrimiento. Somos testigos de un excelente manejo de la atención a las necesidades básicas, y a la vez, de la relación entre cuidadores y pacientes que oscila entre la amabilidad y la insensibilidad.  Todas las tomas son hechas en un apartamento y el único acercamiento al exterior se da a través de las pinturas, los ventanales y la paloma. Ella nos cuenta lo que pasó con su protagonista: fue atrapada, encerrada y luego liberada.


"No hay ninguna razón para seguir viviendo. Ya sé que solo puedo empeorar. ¿Por qué esto debe afligirnos así? A ti y a mí". 

Esta cinta es la ganadora en este año del Premio Oscar a la Mejor Película Extranjera; además ha recibido muchos premios como la Palma de Oro en el Festival de Cannes y del Cine Europeo a la mejor película, director, actor y actriz. Fue escrita y dirigida por Michael Haneke (70 años) y protagonizada por Jean Louis Trintignant (83 años) y Emmanuelle Riva (85 años) quienes en 127 minutos nos regalan una verdadera obra maestra.  

jueves, 7 de marzo de 2013

ARGO


Cinta ganadora del Oscar 2013 a la mejor película, mejor guión adaptado y mejor montaje, con la sorpresa de que no recibió el premio al mejor director. Muy significativo este hecho, lo que parece confirmar la independencia con que fue realizada esta película. Consideramos que su temática, de tipo político sobre un acontecimiento histórico, se situó por encima de la realidad y fue capaz de ser contada sin atender intereses particulares. Una situación ajena a los intereses de Hollywood que marca el vaivén de cada película y mueve las temáticas a su alrededor. Vale la pena recordar que su director –que es también su actor principal-  Ben Affleck,  recibió su reconocimiento en los premios Globos de Oro, Bafta y el Sindicato de directores de Estados Unidos.

ARGO es una película de suspenso e intriga que muestra el asalto de la embajada de EU en Teherán por parte de militantes de la Revolución Iraní, ocurrido en el año de 1979 y realizado como represalia por el apoyo de este país americano al anterior mandatario Mohammad Reza Pahlavi. En ella vemos a 52 empleados de la embajada estadounidense tomados como rehenes, mientras seis de sus diplomáticos escapan y buscan refugio en la casa del embajador de Canadá. El Departamento de Estado inicia la búsqueda de propuestas para ayudarlos a salir de Irán, todas sin posible solución hasta que Tonny Mendez, un especialista de la CIA, propone inventar la creación de una película semejante a La batalla por el planeta de los simios. De este modo los diplomáticos fugados se conviertan en falsos cineastas canadienses liderados por Mendez que van tras el encuentro de lugares exóticos donde filmar una película de ciencia ficción, ARGO. Muchos temores los asaltan y se sienten completamente inseguros, aún sabiendo que Mendez también arriesga su vida. Mientras tanto reciben la noticia de que EU cancela el apoyo a este rescate militar con el fin de evitar conflictos mayores a los ya presentados. A su vez, en Teherán se dan cuenta del engaño y emprenden la búsqueda de estos fugitivos. Con valentía, Mendez sigue adelante y enfrenta todas las dificultades propias de un disidente y en una cultura totalmente ajena a la suya. Al final, vemos a Jimmy Carter en televisión y a personas y acontecimientos reales que se dieron durante esta época crítica que llevó a la liberación de los rehenes en 1981.

Detrás de la bandera de democratizar el mundo, se han creado más divisiones. Son pan de cada día los gestos airados de manifestantes y las turbas enardecidas tras el influjo de la visión religiosa y política fanatizada y fundamentalista. El mundo no ha cambiado y la revolución islámica ha crecido. Muchas historias cuentan cómo logran radicalizar a las personas tratando de aislarlas utilizando el discurso de la búsqueda del bien, cuando finalmente se encuentra el mal en todas partes. Una película bien editada y de mucha tensión que ha recibido comentarios positivos por parte de la crítica, aunque para los políticos y los medios de comunicación iraní es todo un atentado contra la verdadera historia. Vale la pena resaltar la valentía de su director y de su guionista para enfrentar con tanta habilidad un tema tan delicado, sin dejar de lado el humor y la emoción.