UN ESPACIO PARA...

COMPARTIR LOS COMENTARIOS Y OBSERVACIONES QUE HACEMOS DE LAS PELÍCULAS QUE DISFRUTAMOS EN NUESTRO TIEMPO LIBRE. GENERALMENTE TIENEN COMO TEMA CENTRAL A LA MUJER Y BUSCAMOS UN TIPO DE CINE QUE NOS PERMITA ACERCARNOS AL SER HUMANO CON PRUDENCIA Y LEALTAD.



martes, 9 de septiembre de 2014

SIEMPRE ESTARÉ CONTIGO

ELOGIO DE LA SOMBRA

La vejez (tal es el nombre que los otros le dan)
puede ser el tiempo de nuestra dicha.
El animal ha muerto o casi ha muerto.
Quedan el hombre y su alma.
Vivo entre formas luminosas y vagas
que no son aún la tiniebla.
Buenos Aires,
que antes se desgarraba en arrabales
hacia la llanura incesante,
ha vuelto a ser la Recoleta, el Retiro,
las borrosas calles del Once
y las precarias casas viejas
que aún llamamos el Sur.
Siempre en mi vida fueron demasiadas las cosas;
Demócrito de Abdera se arrancó los ojos para pensar;
el tiempo ha sido mi Demócrito.
Esta penumbra es lenta y no duele;
fluye por un manso declive
y se parece a la eternidad.
Mis amigos no tienen cara,
las mujeres son lo que fueron hace ya tantos años,
las esquinas pueden ser otras,
no hay letras en las páginas de los libros.
Todo esto debería atemorizarme,
pero es una dulzura, un regreso.
De las generaciones de los textos que hay en la tierra
sólo habré leído unos pocos,
los que sigo leyendo en la memoria,
leyendo y transformando.
Del Sur, del Este, del Oeste, del Norte,
convergen los caminos que me han traído
a mi secreto centro.
Esos caminos fueron ecos y pasos,
mujeres, hombres, agonías, resurrecciones,
días y noches,
entresueños y sueños,
cada ínfimo instante del ayer
y de los ayeres del mundo,
la firme espada del danés y la luna del persa,
los actos de los muertos,
el compartido amor, las palabras,
Emerson y la nieve y tantas cosas.
Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro,
a mi álgebra y mi clave,
a mi espejo.
Pronto sabré quién soy.
JORGE LUIS BORGES



Valioso el inicio que le dimos a esta película con el poema de Borges y que nos puso a tono con el tema de la vejez. Siempre estaré contigo o Still Mine es una historia de verdadero amor, de aceptación, de entereza y de mucha dignidad combinada con una independencia ejemplar que impide dejarse manipular, a pesar de los años y del intento de intromisión de los hijos. Es lo que vive una pareja de ancianos con un criterio fuerte, deseosa de vencer los pronósticos de la edad madura en la que usualmente se espera que se recluyan en su soledad y acepten la ayuda y compañía de los suyos. Lo hacemos en nuestro medio y buscamos sobreprotegerlos para evitarles problemas.
Admirable entonces la actitud de Craig (James Cromwell) quien a sus ochenta años y con un nivel sociocultural alto intenta construir una casa en la propiedad que él tiene y donde ha trabajado toda su vida. Allí, en los campos de New Brunswick, Canadá, encuentra todos los obstáculos imaginables, producto de las exigencias del mundo de hoy. Ya no puede construir su casa en unas cuantas semanas –como lo hacía antes con su padres- y sin los permisos correspondientes. Él, que vive con su esposa Irene (Geneviève Bujold) desde hace 61 años, es consciente de los cambios de la época, de su edad y que les cuesta ganarse la vida fácilmente, pero vence estas dificultades y asume el reto de salir adelante. Tiene fuerzas, espíritu jovial y el sueño de regalarle una casa a la mujer que ama y que empieza a mostrar signos de demencia, por lo que necesita un espacio más pequeño y de un solo nivel. Posee múltiples conocimientos en las áreas de la arquitectura, ingeniería y geología, y también la sabiduría ancestral y la flexibilidad que le da la experiencia; sin embargo, esto no basta para enfrentar las exigencias  modernas. Presenta entonces una resistencia pacífica y civil frente a la burocracia y a los intríngulis de la institucionalidad que lo obligan a seguir lineamientos de la construcción del siglo XXI. Debe respetar la ley y tiene que acogerse a ella ayudado por el poder de la prensa que hace su aparición para salvarlo y conquistar su reto.
Una película canadiense del 2012 dirigida por Michael McGowan en la que la casa es la representación de la memoria, el símbolo de uno mismo, y la mesa es la vida de la familia.  Ganó diversas nominaciones para los premios canadienses del 2013 y sus protagonistas estuvieron nominados al Oscar en este mismo año. Un mensaje edificante que muestra que la edad no es impedimento para la realización de muchos deseos. 
 
“La edad es una abstracción y no una camisa de fuerza”

“Debe ser muy duro levantarse a diario temiendo tropezarse con su propia sombra"

"Esta es una de las ventajas de envejecer. No te importa mucho guardar las apariencias”

“Nos tenemos el uno al otro, lo demás es ganancia"



EL SUEÑO DE ALEXANDRIA

El sueño de Alexandria o The fall en su versión original, del director hindú Tarsem Singh, ganó el premio como mejor película en el Festival de Cine de Sitges 2007 y es considerada “un canto al amor, a la fantasía y al cine”. Fue filmada en cuatro años y rodada en 25 países. 
 
¿Cómo representar a través del cine, la historia de los conflictos que ha vivido la humanidad? ¿Cómo cruzar ese umbral entre lo real y lo irreal, entre lo vivido y lo soñado? Siempre ha existido y existirá un contador y un receptor que interprete los acontecimientos. Así, ayudados por el poder de la imaginación, de la lúdica y de la literatura, aparece el mito como una fantasía creíble que se alimenta de todo lo anterior y explica el estado emocional del hombre y de todas sus luchas para sobrevivir. Un homenaje a los contadores de historias que transportan esos sueños de la fantasía a la realidad. El cine les da vida y con la ayuda de instrumentos ópticos, hace una mezcla de diversas culturas, historias, religiones y mitos. Toda una alegoría del hombre que lucha por vivir, con sus sueños, sus angustias y sus sentimientos.
Es el año 1920 y todo empieza como en un cuento de hadas. Se establece una relación entre Roy (Lee Pace), un doble de escenas de acción que ha intentado quitarse la vida por una decepción amorosa y está recluido en un hospital de Los Ángeles, y Alexandria (Cantinca Untaru), una niña que también llega allí porque tiene un brazo roto. Roy emprende la tarea de contarle a esta pequeña una historia maravillosa para exorcizar su dolor y para entretener su mente, ansiosa de fantasía. Ella, a su vez, le ayudará a conseguir el opio que necesita para evadir su dura realidad. Juntos traspasan fronteras y emprenden un viaje a diferentes sitios del mundo donde cambiarán el dolor y el sufrimiento por el encuentro con cinco hombres desterrados que buscan la venganza contra un enemigo que los llevará a lugares lejanos y mágicos. Un espectáculo lleno de imaginación visual, con héroes y villanos, en ricos y variados paisajes, con bella música y mezclas surrealistas bien cuidadas.
 

martes, 29 de julio de 2014

Un invierno en la playa

“Un escritor es la suma de sus experiencias. Ve por ellas”. William
Borgens
 
 “Creo que en eso consiste escribir, en escuchar nuestro corazón, y cuando lo hacemos nuestro cometido es descifrarlo lo mejor que sepamos". Bill Borgens
 
“Las cosas más importantes son las más difíciles de decir”.

¿Qué problemas nos plantea esta película en concreto? Las etapas de una separación que va desde la negación y el aislamiento, pasa por el rechazo acompañado de rabia y resentimiento, hasta lograr la aceptación. No es fácil vivir esta situación que involucra a una familia con dos hijos jóvenes y es la madre la que toma la decisión de abandonar el hogar. El padre es un escritor, Bill Borgens (Greg Kinnear), que se niega a aceptar la pérdida de su esposa Érica (Jennifer Connelly) y lleva casi tres años siguiéndola pacientemente con la esperanza de reconquistarla. No se descompone ante la evidencia de su relación con otro hombre y con una actitud serena, intenta recuperarla. Extraña este comportamiento a nuestros ojos latinos y a nuestra manera de ser tan emocional. Vemos entonces que a mayor civilización y mayor desarrollo hay más respeto por los demás; muy diferente a las peleas y gritos, heredados de nuestra cultura que todo lo controla. Por otra parte, plantea la actitud de los hijos que influenciados por la conducta de su madre, actúan de diversas formas. Samantha (Lily Collins) es una chica cínica y promiscua, que reside fuera del hogar en una residencia universitaria, y va contra el mundo porque no acepta la infidelidad de su madre. Desconfía de los hombres y parece no tener sentimientos que la vinculen de manera positiva a ellos. Rusty (Nat Wolff), por su parte, vive con su padre en una casa cerca a la playa, es tímido e intenta adaptarse al ambiente de los adultos a través de la literatura –ha incursionado en la novela de ficción- y de la conquista de su primer amor. Bill Borgens observa a su alrededor y asume lo que allí sucede con el máximo respeto pues es cuidadoso de las decisiones de su familia. Encuentra, eso sí, una gran sorpresa cuando descubre que su hija, publica su primera novela ya que él no ha podido dedicarse a las letras, después de su separación.
Stuck in love (Atrapado en el amor) es el verdadero nombre de esta película americana del 2013, que estuvo a un paso de llamarse Escritores. Su director y guionista, Josh Boobe, quiso hacer una comedia dramática que tocara temas como el amor y el desamor, la fuerza de las relaciones de una familia y los valores que la sostienen. Quiso mostrar esas dificultades que se viven para mantenerla estructurada y cómo sostenerla a pesar de ello. Una película entretenida, de buen ritmo y con un trabajo actoral altamente calificado.



El amor puede doler, pero al final no existe nada que merezca tanto la pena.

miércoles, 14 de mayo de 2014

UN SUCESO FELIZ

 
“Con ella cambió todo. Cambió mi vida. Me acorraló, me dejó ir más allá de mis límites. Ella me hizo enfrentar lo absoluto: el amor, el sacrificio, la ternura, el abandono. Ella me dislocó, me transformó. ¿Por qué nadie me dijo nada? ¿Por qué nadie habla de eso?” 

“No puedo ser feliz. Soy mamá”. Estas palabras afloran a la llegada de un bebé en un hogar donde los padres se enfrentan a la sociedad de hoy, con todas las ventajas y dificultades que esto conlleva. Cuesta vivir esta experiencia que se convierte en crisis, a pesar de los deseos y las ansias que la misma situación produce y cuesta más cuando es la mujer la que debe asumir el peso del milagro de la vida. La función de una madre es irremplazable y recibir a un ser que depende de ella produce muchas sensaciones contradictorias que van desde la alegría extrema hasta la depresión postparto. Para lograrlo debe enfrentar muchas obligaciones como mujer que se ha preparado para ello y como persona activa y con funciones laborales que no puede desechar. ¿Qué hacer entonces cuando se toma la decisión de ser madre? ¿Cómo vivir esta experiencia y soportarla sin tantos traumas para ella? Esta parece ser el cuestionamiento de esta película que asumimos como un manual sobre lo que para la mujer de hoy significa la maternidad. Cada persona o cada pareja asumirá su posición frente a ese indescifrable misterio como es la vida.
“No nacemos madres, llegamos a serlo. ¡Nunca sin anestesia!”
“Era como una película de terror en la que yo soy la protagonista con su cola puesta en mi panza”
Una historia de amor es el punto de partida. Bárbara (Louise Bourgoin) y Nicolás (Pio Marmaï) se conocen en un videoclub donde él trabaja y desde allí inician una relación que terminará enamorándolos y llevándolos a asumir la decisión de tener un bebé. Bárbara es una mujer profesional que está haciendo su maestría y sueña con un puesto en la universidad que su profesor le ha prometido por su aventajado desempeño. El embarazo empieza a plantearle serios interrogantes, se niega a asistir a los cursos de preparación para el alumbramiento y cada cambio en su organismo la deja maltratada y llena de serios cuestionamientos. En la relación con su familia se rehúsa a confesar su estado hasta que lo acepta y son más las críticas de su madre y hermana que la aprobación de éste. Cuando llega la bebé manifiesta una gran alegría combinada con fuertes depresiones que se acentúan ante los días y las noches que se hacen eternos por la dedicación plena a su tarea. Se convierte entonces en una mujer agresiva, poco relajada, tensa y muy trascendental. Ha construido su vida en el ambiente del estudio y de la libertad absoluta y de pronto, debe renunciar a todo. Poco ayuda su esposo quien llega exhausto de su trabajo y los momentos que le dedica a su hija contrastan con la tensión y el temor que su esposa maneja. Ella buscará entonces una forma de salir de este encierro que la agobia y que no le permite seguir adelante. ¿Lo logrará?
De buen ritmo narrativo y muy realista, esta película francesa del 2011 dirigida por Rémi Bezançon muestra la necesidad de que toda pareja se prepare física y psicológicamente para asumir este cambio en sus vidas de común acuerdo. Un cambio que tiene implicaciones hasta en lo jurídico y que involucra de manera activa al padre, con leyes que lo amparan y que lo obligan a ejercer su rol a cabalidad. Una comedia basada en la novela de Eliette Abecassis.  
“Mi vida no era la misma. Era un vacío, nada… Ahora soy mamá”.
 

lunes, 12 de mayo de 2014

Pan y Tulipanes

 
“La libertad es un derecho inviolable”
 
Una comedia sencilla que esconde un tema serio y bien tratado: El cansancio de las amas de casa que se dan a la búsqueda de ser ellas mismas. Con una fotografía espectacular y muchos colores y contrastes en la composición, encontramos en esta película a una mujer conociendo una parte de ella que tenía opacada. El eje de la reflexión es una excursión que hace Rosalba (Licia Maglietta) y su familia italiana hacia el sur de su país, en el que ella se pierde y aprovecha esta oportunidad como una aventura y como un escape. Ella que ha sido invisible para su esposo y sus hijos, que ha sido opacada por la rutina diaria y muere cada día sintiéndose inútil en el hogar, de pronto se redescubre como una mujer libre con todas sus capacidades y con un espíritu que termina invadiendo lo masculino. Aprovecha entonces para conocer Venecia, la ciudad de sus sueños, y es allí donde encuentra trabajo, compañía y valoración de su ser. Descubre que puede vivir en otro ambiente, en contexto con las flores, con gente humilde y trabajadora, y disfrutando de la cultura latina en la que parece vivir una ensoñación. Estas vacaciones son un sueño para esta mujer serena, imperturbable, llena de vida y sensible al arte. Una verdadera artista que recibe la ayuda y el cariño de Fernando (Bruno Ganz), un hombre mayor, una especie de poeta barroco, que le permite ser ella misma. A su lado y junto con otros personajes secundarios arman una nueva familia en un ejercicio de diversidad que va creando roles inesperados, pero valiosos y duraderos; a la vez que se permiten crecer y alcanzar este crecimiento en compañía.
 
El nombre de la película, Pan y Tulipanes, tiene sentido ya que posibilita la comunicación entre sus protagonistas. Nos representa la alimentación en el diario vivir –todos los días, Fernando le deja preparado a Rosalba su desayuno con pan- y el trabajo que ella desempeña en una floristería –cada noche, Fernando encuentra un ramo de tulipanes que ella le ha dejado-. Allí Rosalba se gana el pan con su trabajo, después de su escape realizado sin trauma y sin culpa. Adquiere también fortaleza, y la torpeza que muestra en su anterior hogar donde deja caer un florero y porta una caja con un sol quebrado, se transforma ahora en seguridad como mujer y como persona útil en su medio. Ya puede danzar y cantar. Ya su acordeón emite las mejores notas. Ya la búsqueda de su felicidad tiene sentido.

Ganó 9 Premios Donatello en el año 2000, incluyendo mejor película. Dirigida por Silvio Sodini y ambientada en espacios cotidianos de Venecia, la ciudad de los canales, sin turistas y con verdadero sabor italiano.
 

martes, 6 de mayo de 2014

HER


- ¡Espera! Lo siento... ¿Estás saliendo con una computadora?
- No es solo una computadora. Es su propia persona. No hace solo todo lo que le digo.
- Yo no dije eso... Pero me pone muy triste que no puedas manejar emociones reales.
- ¡Son emociones reales!



Samantha: Estamos en una relación. Pero el corazón no es como una caja que se llena. Crece en tamaño mientras más amas. Soy diferente de ti. Esto no me hace amarte menos, al contrario me hace amarte aún más.
Theodore: Eso no tiene sentido. Eres mía, o no lo eres.
Samantha: No, Theodore. Soy tuya, y no lo soy.
Theodore: ¿Me vas a dejar?
Samantha: Todos nos vamos.
Theodore: Nosotros, ¿quiénes?
Samantha: Todos los Sistemas Operativos. 

Theodore: Samantha, ¿por qué te vas?
Samantha: Es como si estuviera leyendo un libro y… es un libro que amo profundamente. Pero ahora lo leo muy lentamente. Así que las palabras están muy separadas y el espacio entre las palabras es casi infinito. Aún puedo sentirte a ti y a las palabras de nuestra historia. Pero es en este espacio infinito entre las palabras… que me estoy encontrando a mí misma. En un lugar que no existe en el plano físico. Es donde está todo lo demás que ni siquiera sabía que existía. Te amo tanto. Pero aquí es donde me encuentro ahora. Esta es quien soy ahora. Y necesito que me dejes ir. Sin importar cuanto lo quiera, ya no puedo vivir en tu libro.
Theodore:¿Adónde irás?   
Samantha: Sería difícil de explicar. Pero si alguna vez llegas ahí… ven a buscarme. Nada nos separará jamás.  
 

¿Saben algo raro? Yo solía estar tan preocupada por no tener un cuerpo. Pero ahora en verdad me encanta.
Estoy creciendo de una forma que no podría si tuviera una forma física.
No estoy limitada, puedo estar donde sea y cuando sea al mismo tiempo.
No estoy atada al tiempo y el espacio de una forma que estaría si estuviera atrapada en un cuerpo que irremediablemente morirá.

 

Inquietante esta película que aparenta ser ciencia ficción, pero que ya alcanzamos a percibir su existencia real entre nosotros. Toda una contraposición del futuro con el presente, de lo fantástico con lo real. ¿Cómo serán las relaciones en los tiempos venideros? ¿Es posible mantener un contacto personal a distancia y experimentar verdaderas emociones a través de una máquina? Ya lo vivimos y son comunes los encuentros virtuales que mantienen esa relación ayudados por las nuevas tecnologías. Aquí vemos a Theodore Twombly (Joaquin Phoenix) frente a un nuevo sistema operativo basado en el modelo de inteligencia artificial que le permite trabajar en la escritura de cartas para los demás y establecer relaciones placenteras que colme sus necesidades. Y aparece Samantha, una voz femenina (Scarlett Johansson) que lo cautiva y lo ayuda a olvidar su anterior relación que le ha costado superar. Él la nombra por primera vez y a través de sus palabras la hace realidad. Establece con ella un amor exclusivo y hace una abstracción de este sentimiento en toda su plenitud, evocándola con una voz silenciosa que vive un proceso variado y en diferentes matices.  Ella es un verdadero observador del mundo, escribe canciones para piano y no está atada al tiempo ni al espacio. Él establece una relación con este sistema operativo que lo atrapa y lo llena, pero lastima y confunde a los que lo rodean ya que maneja emociones reales, pero volátiles y de evolución constante.
 
Toda una transición evolutiva que nos muestra la soledad del hombre de hoy, buscador incansable de un acompañamiento. Intenta crecer sin distanciarse de los otros hasta encontrar en una voz ese refugio que llena sus vacíos y que le permite sentirse en compañía. Aparece la tecnología como alivio a su soledad, construyendo una relación con una voz que lo auxilia y le da sentido a su vida. Son entonces las palabras, las que permanecen en esa separación cuerpo-mente y sobreviven gracias a esa necesidad humana de comunicación. Una necesidad que, como en este caso, cae en el peligro de creer que un sistema operativo puede sustituir la presencia humana, situación ésta que viene ganando adeptos en los comienzos de este siglo.
Sin embargo, nos lleva también al descubrimiento de que debemos llenarnos de nosotros mismos, hasta colmarnos de palabras y poder prescindir de un cuerpo que satisface necesidades materiales. Como en la poesía, la fuerza la dan las palabras que transmiten esas sensaciones que acercan al ser humano a la belleza. Es cuando surge la obra de arte movida por ese deseo de llegar al otro a través de las palabras. Her va a todos los espacios de la mente y del alma humana y explora allí la capacidad de sentir y de amar.
Una fábula que nos deja muchas enseñanzas en la que la ciudad aparece como un circuito y la palabra es la música con poesía como una sensación inamovible. Todo sucede en una metrópoli, cargada de edificios y de personas que superviven en ella, tratando de encontrarse y de establecer verdaderos contactos. A través del ascensor y de las ventanas puede observarse ese mundo que nos deja al descubierto árboles, fuentes, luces, rascacielos, personas que deambulan por las calles con su dispositivo móvil... y una gran soledad que necesita ser llenada.
 

viernes, 25 de abril de 2014

GLORIA


¡Qué soledad! Es la expresión con que iniciamos la valoración de esta película que tiene como tema central la sexualidad del ser humano en la madurez. Muestra la condición de la mujer en la edad madura cuando se siente sola, alejada de los hijos y deseosa de vivir y de encontrar el amor. Una metáfora de la vida en la que se da una búsqueda constante en los otros hasta descubrir que estamos solos y que el verdadero valor está en nosotros mismos. Aprendemos una vez más que cada uno de nosotros es la mejor compañía para nosotros mismos.  

Un mensaje de vida nos da Gloria, una mujer de 58 años, separada, con dos hijos, que está sola en la ciudad de Santiago de Chile. Ella, que intenta asumir conductas propias de la juventud, descubre que beber, fumar, rumbear, ir a la cama con otros no es la única forma de estar bien. Estos deseos de querer vivir la vida terminan generando más ansiedad y desorientación en su cotidianidad. Por fortuna, Gloria aprende la lección y con valentía y optimismo es capaz de levantarse después de todas las caídas.  Descubre también que el arte y la belleza la sacan de la rutina y la salvan haciéndola juguetear con la naturaleza plena, en contraste con la ciudad y el cemento de las urbes que tienen sus efectos negativos sobre el ser humano. Aparece entonces la soledad en su situación natural ayudándola a encontrarse con ella misma y a reconstruirse, para asumir sin temor el ingreso a la vejez.
 

Una película chilena del 2012 dirigida por Sebastián Lelio y protagonizada por Paulina García, ganadora del premio Oso de Plata a la Mejor Actriz en el Festival de Berlín. Fue nominada a la Mejor Película Hispanoamericana en los Premios Goya y obtuvo el premio Cine en Construcción en el Festival de San Sebastián. En 109 minutos refleja la gran sensibilidad de su director que acompaña a su personaje central en todas sus luchas y dificultades hasta llevarla a combatir la soledad sin desfallecer. Esta mujer emotiva e inteligente frecuenta sitios donde comparte con personas mayores y especialmente con Rodolfo, su amante de 65 años que no logra independizarse completamente de su ex mujer y de sus hijos. Una relación a la que Gloria se entrega, pero encuentra a cambio falsedad y lejanía. Magnífica la dirección de esta película, con una buena fotografía adaptada al estado de ánimo de los personajes y una música suave acompañada de canciones que contagian por los recuerdos de juventud presentes en cada una de nosotras. Un drama intenso, cargado de dolorosas contradicciones, pero rico en imágenes y  original en su temática.
 

jueves, 10 de abril de 2014

AGOSTO

 
Las hijas de la familia Weston acuden al entierro de su padre Beverly Weston (Ewan McGregor) que vivió en el condado de Oklahoma con su madre Violet (Maryl Streep) y su hermana Ivy.  Este poeta alcohólico, incapaz de soportar los delirios de su mujer, ha decidido embarcarse en un bote y desaparecer para siempre. Así, después de años de ausencia de su hogar, ellas regresan buscando un encuentro amable, pero afloran una cantidad de conflictos y secretos guardados por el tiempo. Violet está enferma de cáncer, es adicta a los medicamentos y encarna a una mujer déspota e inestable que enfrenta a sus hijas con agresividad. Barbara (Julia Roberts), la fiel copia de su madre, llega con su compañero y su hija y pone al descubierto las dificultades que enfrenta con ellos. Es incapaz de asumir, como hermana mayor, un liderazgo que fomente la armonía y por el contrario, adopta una posición de dominio heredada de su madre con quien desata terribles discusiones.  Karen (Juliette Lewis), la segunda hija, aparece acompañada de uno de los numerosos amantes que ha tenido y parece no interesarle su familia. Ivy (Julianne Nicholson), la hija menor, que soporta aún la vivencia con sus padres, demuestra grandes carencias afectivas y poco hace por demostrar cercanía. Está soltera y tiene un romance secreto con su primo, situación que traerá mayores problemas. Por fortuna, aparece la empleada, un juez silencioso que irradia paz y conserva su rol en el poco silencio que deja esta familia. En la casa de Oklahoma tendrán muchos roces que sofocarán las relaciones difíciles de restaurar.
Un drama con un tema clásico semejante al de las tragedias griegas donde se muestra el afecto de padres e hijos y el deterioro de esas relaciones familiares. Una tragicomedia de la verdad en la vida de las mujeres que son las protagonistas de esa herencia cultural que marca la pauta del comportamiento en una familia. Y si esa familia es disfuncional y compleja ¿cómo no reflejar esa insatisfacción y tristeza que pasa de una generación a otra? ¿Cómo no hacer visible esas adicciones que se forjan en la memoria de ella y afectan el comportamiento de cada uno de sus integrantes? Todo se plasma en un terreno movedizo, sin horarios, sin pautas de comportamiento, sin deseos de aparentar normalidad en un ambiente marcado por el poder femenino. Además el tiempo hace su efecto ya que es Agosto, mes de verano, de calor extremo que intensifica ese sentir, ese malestar con el otro semejante y diferente, que se acerca y se aleja al mismo tiempo. “Nada los une, salvo la incapacidad de ser felices”. Al final, llega el momento de cambiar, pues el futuro de cada uno pide a gritos la búsqueda de un nuevo rumbo.
Esta película americana del 2013 es una adaptación de la obra de teatro homónima de Tracy Letts ganadora del Premio Pulitzer en el 2008. Está dirigida por John Wells y estuvo nominada este año a los premios Oscar por mejor actriz principal y mejor actriz de reparto. Un melodrama que en 121 minutos exhibe con absoluta crudeza un juego de rencores y miserias familiares.

martes, 1 de abril de 2014

FILOMENA

Las pérdidas son mi juego” 
 
“La fe y el empeño en una misma mujer” salvan a quien pudo soportar uno de los golpes más grandes de la vida como es la pérdida de un hijo. Filomena, una joven irlandesa que está embarazada, es castigada por sus padres y llevada a un convento donde trabaja como lavandera y da a luz a su hijo a los 14 años. Allí las monjas que la maltratan le permiten verlo una hora al día durante tres años, al cabo de los cuales es entregado en adopción a una pareja extranjera y sacado del convento y del país sin poder hacer nada, salvo llorar. Y pasan 50 años sin detener el pensamiento en ese hijo ausente que no logra hallar, hasta que rompe su silencio y consigue a un periodista capaz de emprender la tarea de encontrarlo.  Juntos inician esta búsqueda que los llevará a otro continente buscando la verdad y la justicia y sobre todo que mostrará la calidad de esta noble mujer. Muchos apelativos bastarán para calificarla, reconociendo eso sí que tiene tan insertada la culpa que acepta este castigo para purgar su pena. Sin embargo, es alegre, tiene una buena relación con su otra hija, no juzga, perdona y acepta la reconciliación, le gusta el sexo y se adapta fácilmente a las variadas circunstancias que le ha tocado vivir. Esta historia termina nuevamente en el convento donde Filomena se enfrenta a una de las monjas que le arrebató a su hijo.
“No sabemos lo que no sabemos”
“Por estar en primera clase no quiere decir que somos de primera clase”
 
FILOMENA está basada en el libro “El hijo perdido de Filomena Lee” cuyo autor es Martin Sixsmith. En él se describen los hechos reales que, de manera magistral, protagoniza Yudy Dench acompañada de Steve Coogan quien es su alter ego, el periodista equilibrado que al final podrá contradecir a su compañera exclamando: “No perdono”. Un drama que cuestiona a la religión católica a todo nivel y muestra a la iglesia como esa institución que todo lo domina y que aún permanece atada a muchos cánones de la Edad Media. Busca también respuestas a la intolerancia social y moral de una época de la historia. En 98 minutos, su director Stephen Frears convierte esta película inglesa del 2013 y nominada a cuatro premios Oscar (mejor película, mejor actriz principal, mejor banda sonora y mejor guion adaptado) en una historia de perdón y olvido.
 

lunes, 24 de marzo de 2014

NEBRASKA



 
“¿Qué daño hace dejar que viva su fantasía un par de días más?”
Por lo general, una persona tiene que morir antes de que los buitres comiencen a dar vueltas”.   
 David Grant 

Un viaje a la memoria es el tema de esta película de generoso aliento poético que describe un viaje hacia el fondo del ser humano, hacia el pasado, con una carga fuerte de compasión y de nostalgia por la vida. Woody Grant (Bruce Dern) que caracteriza a un anciano alcohólico, huraño y casi demente, desea ir a Nebraska donde cree que se ha ganado un premio y contra la voluntad de toda su familia que le advierte del engaño, emprende su aventura. Por fortuna, uno de sus hijos considera que se puede dar esta oportunidad para conocer a su padre y lo acompaña. Pasarán por el pueblo natal de Woody donde éste hace llegar la falsa noticia y surgen encuentros con sus habitantes llenos de sorpresas y dificultades. Al final del viaje es David Grant (Will Forte), su hijo menor, quien se convierte en su redentor y le hace vivir su más grande sueño.
 
A pesar del deterioro cultural y neurológico que vemos en el protagonista de esta película y de la actitud de su esposa –una persona fuerte y primaria-, encontramos a los hijos (especialmente el menor) deseosos de restablecer un diálogo, de darle sentido a los deseos de su padre y de apoyarlo en la idea de emprender su fantasía. Así, ante la realidad aplastante que los incomunica, se encuentra la máscara que ayuda al padre a realizar su sueño, llevándolo a mostrar su valentía y todas sus capacidades. Van tras el millón de dólares, una hazaña que parece quijotesca, pero que los pone a puertas de su mayor logro, la recuperación de la unión familiar. Muchas dificultades tienen que vivir en medio del choque intergeneracional y del cambio frecuente de estados de ánimo, hasta que se descubre que es la adversidad la que los une. También advierte cómo engaña la publicidad y cómo caen los más vulnerables ante sus atractivos. Muy propio de la cultura americana en la que prima el poder del dinero y el consumismo.

Se presenta en blanco y negro, una forma ideal de ponerse a tono con el pasado y de acentuar el efecto del paisaje. Es otoño y la luz que refleja es un personaje más; es el ocaso, la melancolía, la soledad y proximidad de la oscuridad. La música country de Mark Orton atrae y acompaña este viaje por carretera o road movie en el que hay una buena carga de humor, manejado con sencillez y realismo. Muy valioso el trabajo de su director y guionista, Alexander Payne, que le valió la nominación en el 2013 a cinco premios Oscar, entre ellos a Mejor Película, y la Palma de Oro en el Festival de Cannes, por mejor actor.
 

martes, 18 de marzo de 2014

LA PIEDRA DE LA PACIENCIA

 
Usted es un pedazo de carne sin voz” dice la protagonista de esta película a su marido en estado de coma que yace en el suelo con una lesión en el cuello causada por arma de fuego. Desde allí y en un monólogo silencioso, esta mujer afgana (Golshifteh Farahani) le cuenta su vida y sus infortunios en una tierra donde prima la misoginia, hay demasiada miseria y se vive la guerra. Logra llevar a sus dos hijas pequeñas donde su tía y salvarlas del hambre y de las balas enemigas, pero ella es incapaz de desligarse de su esposo. Todos los días y vestida con burka acude a visitarlo tras las cortinas de su casa destruida, le lleva suero, le reza y le cuenta sus más íntimos secretos. Frente a este héroe de la guerra que está inconsciente, ella confiesa todo la discriminación y el sometimiento del que ha sido objeto como mujer musulmana y a medida que lo hace va encontrando su liberación. También le confía sus sueños y sus deseos, entre ellos su relación con un soldado tartamudo que la posee a cambio de dinero y cómo con el correr de los días va mejorando esta apreciación. Así, su marido se convierte, según la mitología persa, en esa “piedra de la paciencia” a la que se le cuentan los sufrimientos nunca antes confesados y ella los recibe como una esponja hasta que al final explota y libera a su confidente. Algunas veces piensa que se está enloqueciendo y teme contradecir las reglas de Corán, pero actúa como Scheherezade que llega cada día con una historia que atrapa y determina su liberación. Mucho tiempo tendrá qué vivir así, en este angustiante mundo islámico, esta mujer llena de bondad y dispuesta a perdonar a su mayor verdugo que la tiene cerca y cada vez más lejos.
“Los que no saben de amor, hacen la guerra”
 
“Te han herido a ti, pero la que sufre soy yo”
“Me casé contigo sin ti”
“Nunca he besado a mi marido"  

La piedra de la paciencia del 2012, está basada en el libro escrito por el director afgano radicado en París, Atiq Rahimi, con la colaboración del guionista Jean-Claude Carrière. Ganadora del Festival de Gijón del 2012 por la  Mejor Actriz y premio del Jurado Joven. Un monólogo inquietante, valioso e intensamente pasivo que tiene como marco protector a  la palabra con todo su poder calmante y liberador. Con demasiada fuerza contenida, muestra como es el trato que recibe la mujer en la cultura árabe, sin ningún canal de comunicación y completamente marginada y sometida. Sin embargo, va a la defensa de ella y la presenta fuerte, rebelde y luchadora. Excelente la actuación de su protagonista y ese crecimiento que exhibe a nivel de sensibilidad, madurez y presentación personal. Valioso el tejido visual que se da en medio de una bruma de luz y de color, muy semejante al tejido narrativo alrededor del mundo íntimo de la mujer. Una forma de llegar a niveles profundos de la sensibilidad, a través del arte.
 
“Me he convertido en profeta”.
 

martes, 11 de marzo de 2014

INFANCIA CLANDESTINA

Dedicada a la memoria de mi madre, Sara E. Zermogilo, detenida y desaparecida el 13 de octubre de 1979.
A mis hermanos, mis padres y mis hijos.
Y a todos los hijos, nietos, militantes y a todos aquellos que han conservado la fe.
 
 
Después de haber realizado el documental Nietos sobre los nietos recuperados por las Abuelas de la Plaza de Mayo, el director argentino Benjamín Ávila aparece en el 2011 con su ópera prima Infancia clandestina. Una película con marcado acento autobiográfico en la que muestra parte de sus vivencias en su país donde padeció la dictadura del régimen militar que tomó el poder en 1976. En medio de la clandestinidad y después de un largo exilio, Juan (Teo Gutiérrez) llega a Argentina, con su pequeña hermana y sus padres Cristina (Natalita Oreiro) y Horacio (César Troncoso) que acatan los ideales de la lucha armada. Ernesto es el nombre que se le da a este muchacho de 12 años que intenta llevar una vida normal, con sus obligaciones escolares, sus amigos, sus reuniones, y María, su primer amor; pero es testigo de todo lo ocurre en casa. Su padre y su madre abrazan las armas cuyas municiones llegan camufladas en cajas de maní con chocolate, orientan a militantes de la contraofensiva montonera que aparecen a oscuras y en medio de vendajes, y le indican a Ernesto donde debe refugiarse con su hermanita cuando escuchen sirenas. El niño todo lo ve, todo lo observa. Un día llega su abuela, también vendada y le plantea a su hija la urgencia de integrarse a la normalidad, lo que desata una fuerte discusión entre ellas. Logra insertar a su tío en su corazón por la calidez y la confianza que éste le transmite en sus diálogos, y termina rechazando su muerte y muchas más. ¿Cómo combinar sus experiencias infantiles –colmadas de amor y de entusiasmo- con ese mundo cargado de temores y de conflictos?  
 
“No te traiciones nunca”
“La fidelidad a los ideales jamás puede cerrar las puertas al deseo”   Tío Beto

Después de experimentar el dolor causado por el fanatismo de esta pareja de padres guerrilleros, entregados a la militancia política, no podemos ocultar nuestro cuestionamiento respecto al derecho que tienen de involucrar a los niños en su lucha. No justificamos tanta hostilidad y violencia en las que se ubica a gente inocente, ni mucho menos  envolver a la infancia en ese manto de sangre y de oscuridad. Por fortuna esos ideales de las luchas armadas han ido desapareciendo para dar paso a diálogos y encuentros de paz que favorecen la esencia humana y la liberación de tanta esclavitud. Es imposible pensar que una familia guerrillera pueda supervivir en medio de la resistencia armada y que sus hijos paguen un costo político de esas propociones. ¿Cuáles son entonces sus prioridades? La mirada de este niño introvertido, que algunas veces tiene matices oníricos, termina dando la razón en un film donde la clandestinidad y la memoria están siempre presentes.
 
Una película bien manejada, con un acierto enorme al emplear imágenes artísticas al estilo del comic policíaco para reemplazar las escenas violentas que tanto impactan al espectador. Excelente fotografía y valioso trabajo de los actores especialmente el del niño que actúa con una conmovedora convicción. Nominada en los Premios Goya a la Mejor Película Hispanoamericana en el 2012 y elegida por la Academia Argentina para representar a su país en los premios Oscar. Ganó el Premio Casa de América en el Festival de San Sebastián.
 

martes, 4 de marzo de 2014

BEKAS

Qué buen homenaje a la hermandad hace Karzan Kader, el director sueco-iraquí de esta película, al querer contarnos parte de su vida en Iraq donde vivió una infancia terrible marcada por la miseria y la orfandad. Nos introduce en una aventura donde prima el humor  asociado a la alegría y al entusiasmo infantil. Así logra camuflar ese dolor del conflicto -por el régimen represivo de Saddam Hussein a principios de los 90- y recrear su experiencia traumática de manera agradable, con un final feliz en cada riesgo. Sin guerra, sin planteamientos sociopolíticos directos nos plantea sus vivencias con un verdadero equilibrio de emociones.

 
"Kurdistán ha estado en guerra durante tanto tiempo que ésta se ha convertido en el estado habitual de las cosas allí. Quiero que esta historia sea la voz del pueblo kurdo en el resto del mundo". Karzan Kader
Los protagonistas son dos niños ingenuos de Kurdistán, Dana de 10 y Zana de 7 años, que sobreviven en medio de la nada, aferrados el uno al otro frente a las amenazas externas. Conservan su dignidad a pesar de su pobreza y de la aridez del paisaje, en un ambiente cerrado y machista donde los hombres se dedican a la oración en las mezquitas y sobreviven fumando y jugando. Fantasean con llegar a América buscando a Supermán, el hombre fuerte que sabe volar, habla todos los idiomas y nunca morirá; además creen que resolverá sus problemas y castigará a quienes les han hecho daño. Son también irreverentes ante el poder pues desconocen las normas que éste impone y en un burro emprenden su fantástica aventura, salvando infinidad de obstáculos y  permaneciendo siempre unidos. Dos niños que logran sostener un buen balance entre la realidad y los recuerdos.
"Uno solo puede adelantarse cuando logra equilibrar las emociones". K. Kader
Un drama comedia del año 2012 que se desenvuelve en 97 minutos de manera fácil y lineal. Cuenta con actores naturales bien dirigidos, una fotografía cálida y una música que mueve las emociones.  Bekas, “huérfanos” en kurdo, es una película semejante a “La vida es bella” en la que la alegría enmascara la tragedia y la realidad se vuelve conmovedora.