UN ESPACIO PARA...

COMPARTIR LOS COMENTARIOS Y OBSERVACIONES QUE HACEMOS DE LAS PELÍCULAS QUE DISFRUTAMOS EN NUESTRO TIEMPO LIBRE. GENERALMENTE TIENEN COMO TEMA CENTRAL A LA MUJER Y BUSCAMOS UN TIPO DE CINE QUE NOS PERMITA ACERCARNOS AL SER HUMANO CON PRUDENCIA Y LEALTAD.



viernes, 21 de diciembre de 2018

CUSTODIA COMPARTIDA




Jusqu´à la gàrde es el nombre en francés de esta película, primer largo metraje de Xavier Legrand, que logra internarnos en una tortura psicológica donde entran en juego el suspenso y el terror. Inicia con un largo interrogatorio judicial en el que los abogados esgrimen argumentos ante una juez sobre la custodia de los hijos de una pareja divorciada, Antoine y Miriam. El padre quiere seguir viéndolos, sobre todo al menor, Julien, que solo cuenta con 10 años, pero hay razones para negársela: maltrato y violencia con su esposa e hijos. La juez, como no tiene pruebas de esta situación, al final acepta la visita semanal del menor a su padre y lentamente empieza el espectador a descubrir la verdadera identidad de este.  Antoine, que parecía tener la razón, de manera lenta e impetuosa empieza a interactuar con el chico indefenso que no lo quiere, le teme y lo rehúye. Llevará al niño a la casa de sus padres –donde vive- y compartirá con ellos ratos agradables.  Sin embargo, cuando descubre que su hijo quiere faltar a su cita semanal y colabora con su madre para estar lejos de él, desata su furia e arremete contra ellos de manera violenta, cada vez más brutal.  Mostrará su verdadero rostro y en escenas como el cumpleaños de su hija –que ya inicia su mayoría de edad- en la parte final de este filme, sentiremos el miedo y la angustia a punto de estallar. El terror ha vencido y este personaje será la muestra típica del padre violento y agresivo de todas las épocas y de todos los lugares.

Es trascendental que un padre se dé a su hijo y establezca con él relaciones satisfactorias, aunque el vínculo con su madre esté roto y recurran a la separación. El director tiene claro que esto no siempre sucede y que la violencia machista es una constante que carcome muchos hogares en los que la Ley hace muy poco por ellos. Además, cuando el sistema judicial logra evidenciarlos es incapaz de detectar a los maltratadores y muchas veces en la mentalidad de los hogares y del mismo sistema se tiene la idea de que es un problema privado. En este caso, Antoine ha ganado la batalla, aunque manifiesta alteraciones en su salud mental como dificultades en el afecto y la personalidad, con una celotipia marcada, y bastante inseguro y agresivo. Así, cuando sale de su casa enfila sus baterías contra su esposa y es el niño la principal víctima. Y aunque la historia esté bien llevada, el espectador termina atrapado en esta dolorosa pesadilla, mezcla de drama social, de thriller psicológico y de historia de terror. Entenderemos finalmente el porqué del odio del menor y el silencio y la huida constante de la madre. Ya no tendremos dudas y nuestra ansiedad se irá apaciguando. De este modo, Legrand construye esta producción de manera inteligente y reflexiva, aunque con escenas muy largas y prolongadas, que le dio los premios a Mejor Director y Mejor Ópera Prima en el Festival de Venecia y el Premio del Público al Mejor Filme Europeo en San Sebastián. 

viernes, 14 de diciembre de 2018

GUERRA FRÍA



Un amor a prueba de todo nos refleja esta película, a pesar de los innumerables cambios políticos y geográficos que mantienen sus protagonistas y de las múltiples circunstancias que les impiden llevar una vida normal. Es un amor difícil que sobrevive porque hay intereses comunes, una pasión desbordante, una sensibilidad a flor de piel, y hay un silencio que lo dice todo. La guerra fría de la década de 1950 ha dejado sus huellas en Polonia, donde residen Wiktor (Thomasz Kot) y Zula (Joanna Kulig), y el destino los lleva a conocerse y a enfrentar sus personalidades.  Él es un pianista mayor, culto y dedicado a la enseñanza y a los conciertos; y ella, una chica huérfana de la guerra con una dolorosa historia familiar, que busca puesto en un conservatorio donde tendrá toda la ayuda estatal si pasa la prueba con su canto y su baile. Ambos se encuentran allí, él como jurado y ella como concursante que lo impacta desde el primer momento. Tiene un ángel, rebeldía, un dinamismo avasallador y grandes capacidades artísticas que la hacen irresistible, y logra ser aceptada. Vivirán el amor y la pasión sin límites, saltarán las normas establecidas por la institución y recorrerán Rusia, Berlín, París y Varsovia al antojo de cada uno. Será una relación cargada de obstáculos, de encuentros y desencuentros, y de expresión de sus habilidades en distintos escenarios europeos, cómplices de su delirio y testigos de este tormentoso romance que parece imposible.

Esta película del presente año impacta por el manejo artístico que le da su director, el polaco Pawel Pawlikowski, quien recurre al uso de la fotografía en blanco y negro como un regalo cinematográfico. Una completa obra de arte es Guerra Fría donde cada imagen, cada gesto y cada escena están cargados de belleza y de finos detalles, con cuidadosos recursos fílmicos, y paisajes y música que la hacen verdaderamente admirable. Ha sido ganadora de los premios al Mejor Director en el Festival de Cannes y de Mejor Película de Habla no Inglesa en el Círculo de Críticos de Nueva York, entre otros. Además, aspira a ser la ganadora de los Premios Oscar en la categoría de Mejor Película Extranjera el próximo año. Se desarrolla en 88 minutos y buena parte de ella transcurre en un ambiente frío y trágico, adornado con lienzos de Stalin y de Lenin que invaden las calles detrás del Muro de Berlín. Imposible pensar en el amor, en la belleza y en la búsqueda de la felicidad con dos personajes tan diferentes; sin embargo intentan encontrarlos con sus marcadas afinidades que no los deja olvidarse. Una película que impacta e impregna de placer estético al espectador durante cada minuto de la puesta escena hasta su desenlace que también resulta artístico y conmovedor.  

lunes, 10 de diciembre de 2018

EL ORDEN DIVINO


 “Las mujeres en la política van contra el orden divino”.
“La igualdad de los sexos es un pecado contra la naturaleza”.
“La mujer debe permanecer callada en la sociedad, lo dice La Biblia”.

Es 1971 y sorprende que Suiza, un país tranquilo que vivió ajeno a la guerra y a los debates políticos del siglo XX, desconozca lo que es el derecho al voto en la mujer. Allí los hombres hacen las leyes y gobiernan, ignorando la presencia de ellas quienes deben permanecer calladas en la sociedad. Así mismo, se les niega el derecho al trabajo, al conocimiento de su sexualidad y a todos los privilegios que da la sociedad a los hombres. Urge salir de este oscurantismo y debe darse una emancipación que promueva a la mujer y la aleje de esa situación de desigualdad tan acentuada. En este año se da por fin dicha aceptación, convirtiéndose en uno de los últimos países del mundo en aprobarla, y a partir de entonces empieza la mujer a votar y a ser elegida a escala federal.

En este escenario, Petra Volpe escribe y desarrolla su película en un pequeño pueblo, dándole protagonismo a Nora (Marie Leuenberger), una mujer joven que tiene dos hijos pequeños y un esposo que se opone a sus deseos de trabajar. Sin embargo, ella desafía el destino de las mujeres de permanecer en casa y empieza su lucha por promover el sufragio femenino. No será fácil para ella llevar a sus congéneres a una toma de conciencia de esta situación y más aún, de vencer la resistencia masculina. Encontrará muchas amenazas y una marcada oposición incluyendo su propio hogar, pero también un buen número de aliadas que van despertando sus sentidos y abriendo un espacio para su liberación. En otras palabras, se revelarán contra “el orden divino” que siempre quiso ignorarlas.


“Los hombres hacen las leyes, pero esas leyes nos afectan a todos”.
“Me da miedo estar sola”.
“Hay más soledad en el matrimonio que envejecer sola”.

EL ORDEN DIVINO recibió, en el año 2017, tres galardones en el Festival de Tribeca en la categoría de Cine Universal y fue propuesta a los Premios Oscar como Mejor Película de Habla no Inglesa, aunque no resultó nominada. Este drama suizo, con una bella fotografía de paisajes montañosos, mantiene al espectador atento durante 96 minutos a un proceso revolucionario y a un cambio político que se dará si las mujeres cambian de mentalidad y se unen tomando una decisión de valentía. Una película que consideramos valiosa, aunque exagerada en la verbalización de contenidos eróticos que destapan un tema tabú y recalcitrante como es el tema del sexo. Su directora acierta en la escogencia de su tierra natal como escenario y en el homenaje que hace a sus abuelas, eternas luchadoras por el derecho al voto.