UN ESPACIO PARA...

VER Y ANALIZAR PELÍCULAS QUE TIENEN COMO TEMA CENTRAL A LA MUJER.

jueves, 14 de febrero de 2013

PARAISO TRAVEL


“Los emigrantes llevamos el miedo y la incertidumbre adentro”.

“Seguir a alguien por estar enamorado tiene más de torpeza que de honestidad o de ceguera”.


Una buena película que, en medio del terrible drama que refleja, rescata lo positivo que tenemos: esa cultura nuestra tan aferrada a los valores y donde la seguridad social en buena parte es brindada por la familia. No es una crítica al sistema gringo sino, más bien una caracterización de nuestra idiosincrasia que nos lleva a la búsqueda de oportunidades, en medio de fuertes contrastes marcados por la tragedia y la soledad. Vemos en ella a la pareja colombiana conformada por Marlon y Reina que van al encuentro del sueño americano en un viaje agónico a través de centro América y de la frontera mexicana hasta llegar a Estados Unidos, el país soñado por los emigrantes latinos. Marlon (Aldemar Correa) actúa movido por el amor, por ese deseo inmenso de estar al pie de su amada y poseerla. Reina (Angélica Blandón), por el contrario, sólo quiere llegar a su meta, sin importarle lo que tenga que hacer para lograrlo. Dos sueños diferentes, pero marcados por la obsesión. Finalmente traspasan la frontera, hasta llegar exhaustos, solos y sin una moneda en sus bolsillos. Una situación que entorpece la relación y da inicio al peor de los dramas que pueda vivir un extranjero, sin dinero, indocumentado y perdido en la gran ciudad de Nueva York. Muchas aventuras vive Marlon en esta ciudad donde busca incansablemente a Reina, sin lograrlo. Por fortuna encuentra la ayuda de sus coterráneos que le dan refugio, empleo y sobre todo compañía. Va teniendo una evolución lenta, pero positiva que no logra alterar su estilo original de persona educada, sana y de buenas costumbres. La fuerza de la necesidad le ayuda a crecer y ese crecimiento termina llevándolo por buen camino hasta encontrarse consigo mismo. Porque Marlon está lleno de amor y el amor arrastra y contagia, y a su lado encuentra la solidaridad; diferente a la situación de Reina, tan manipuladora y dominante que parece poseerlo todo y termina perdida.

Simon Brand, su director, se basó en la novela del mismo nombre cuyo autor es Jorge Franco Ramos y contó con la asesoría de él para hacer una película (2008) muy fiel al contenido del libro (2002). Recibió en el 2008 el premio a la mejor película y el premio del público en el Festival Internacional de Cine Latino en Los Ángeles, e igualmente fue bien recibida por el público en la mayoría de los festivales en los que participó. Vale la pena destacar el humor con que fue manejada, y el buen retrato de nuestros valores y costumbres.